Desde el INNS se asegura que la reducción responde a las medidas aplicadas desde 2004

La Seguridad Social gasta un 5% menos en incapacidad temporal

El número de bajas por cada 1.000 asalariados disminuyó en el 2008 un 9 por ciento

Las bajas de los trabajadores han descendido en el último año

Publicado por
Elisa García
León

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madrid

El gasto anual que asume la Seguridad Social por enfermedades o accidentes que impiden temporalmente a los asalariados asistir a su empleo cayó un 5% en 2008. Desde determinados ámbitos se apunta que es la delicada situación del mercado laboral y la incertidumbre sobre su futuro la que provoca que los trabajadores acudan con fiebre o malestar a la empresa mientras que antes se quedaban en su casa, pero la Seguridad Social desmiente esta teoría. El director general del Instituto Nacional del área, Fidel Ferreras, asegura que la reducción responde a las medidas aplicadas desde 2004, cuando el coste subió un 14,5%.

La incapacidad temporal (IT) es la prestación que cubre esas contingencias. En 2008, su coste rondó los 3.240 millones, 167 menos que la factura presentada en 2007. Pero la mejora de las cuentas ya había comenzado meses antes de que se detectara la crisis, subraya Ferreras. En 2007 se consiguió prácticamente la estabilización del gasto, con un descenso del 0,83% y en 28,37 millones, en relación con el ejercicio anterior.

La IT es una prestación peculiar que cuenta con inmediatez y práctica automaticidad en su reconocimiento y pago, gestión intervenida por varios agentes, mantenimiento del salario al cubrir las empresas en muchos supuestos la retribución del trabajador, y dependencia de un diagnóstico médico no siempre fácilmente objetivable. A ello, se suma el funcionamiento de los Servicios Públicos de Salud (SPS) con listas de espera y masificación de las consultas primarias que alargan y encarecen los procesos. Todo esto, unido a cierta relajación social y profesional en su aplicación, provocó la elevación de su coste de manera desmesurada a principio de siglo hasta que en 2004 la Seguridad Social se vio obligada a adoptar una serie de medidas encaminadas a mejorar la gestión y las normas establecidas. Un objetivo fundamental fue conseguir mayor coordinación con los SPS. Los estudios oficiales sitúan en 5.189 millones el coste de 2008 si no se hubieran aplicado correcciones.

Un 35,5% apto

La administración no tuvo más remedio que orientar los cambios (muy interrelacionados) a un mayor control de la prestación, que permitiera agilizar los procesos, evitar irregularidades y detectar el fraude existente. Las medidas de gestión estrecharon la relación entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y los SPS de las comunidades. Las nuevas tecnologías adquirieron un papel determinante.

La observación diaria de la prestación en cada provincia y la toma de decisiones inmediatas en función de las desviaciones ya es un hecho.

Las reformas normativas preservaron el marco jurídico y la cuantía pero fijaron que, agotados los 12 meses de incapacidad, el INSS asumía la competencia de evaluar, calificar y revisar la situación del trabajador para prorrogarla otros seis meses, iniciar un expediente de inactividad permanente o emitir el alta médica.

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Así, en 2008, apareció que casi el 60% de los trabajadores que llegaron al duodécimo mes del proceso no deberían haber estado en situación de IT, bien porque habían recobrado su capacidad para desarrollar su profesión (35,52%) o bien porque las secuelas que padecían eran de carácter definitivo (24, 27%).