Las filtraciones de Wikileaks acosan al Gobierno de Zapatero y a la Fiscalía
Justicia y Ministerio Público rechazan la injerencia de EE.UU. en causas de la Audiencia
El terremoto político mundial que han causado las revelaciones de Wikileaks, con la filtración de más de 250.000 documentos secretos de la diplomacia estadounidense, ha tenido su primera sacudida en España. Los informes elaborados por la embajada de Estados Unidos en Madrid pusieron ayer en un aprieto al Gobierno y la Fiscalía, después de conocerse que la legación norteamericana puso en marcha una campaña de presión en causas judiciales abiertas en la Audiencia Nacional que afectaban a su país
La estrategia de acoso alcanzó a fiscales, jueces, ministros y funcionarios del Ministerio de Justicia, que compartieron informaciones con funcionarios estadounidenses sobre la marcha de determinados procesos judiciales. Para amortiguar el impacto, el Ejecutivo, a través del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, y el Ministerio Público cerraron filas y reaccionaron con un mensaje unitario. Encuadraron los encuentros «dentro de la legalidad» y rechazaron que «ninguna clase de injerencia externa» haya tenido resultado en las causas judiciales sobre la muerte del periodista José Couso, los vuelos secretos de la CIA o las torturas en la cárcel de Guantánamo.
El principal damnificado de las filtraciones de Wikileaks, según recoge el diario El País , ha sido la Fiscalía General del Estado, aunque los efectos colaterales también llegaron al Gobierno. Las notas diplomáticas revelan que tanto el máximo responsable del Ministerio Público, Cándido Conde-Pumpido, como el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, mantuvieron contactos directos y fluidos con la embajada estadounidense para intercambiarse información. En la mayoría de los casos para comentar la posición de la Fiscalía en las diferentes causas judiciales, pero también para «favorecer el archivo de los casos».
1397124194 Guantánamo. En uno los informes secretos, fechado el 5 de mayo del 2009, el fiscal Javier Zaragoza queda en entredicho al asegurar que haría todo lo posible para que el caso de Guantánamo no cayera en manos del juez Baltasar Garzón y sí del juez Ismael Moreno. Zaragoza contó que si Garzón -”en la actualidad suspendido de sus funciones-” se empeñaba con quedarse con el caso él mismo airearía que ese juez optó por no investigar nada al respecto cuando conoció los primeros datos años atrás. Finalmente, el juez abrió una causa sobre el penal estadounidense tras aceptar una querella que recayó en su juzgado. En otra nota, fechada a 19 de julio del 2007, Conde-Pumpido aportó al ex embajador norteamericano Eduardo Aguirre las últimas novedades sobre el caso de los vuelos de la CIA -”»continúa a su ritmo, pero no creo que aporte ninguna sorpresa», le comentó-” y añadió sobre el -˜caso Couso-™ que él «deseaba su archivo».
Tanto en este proceso como en el de Guantánamo la posición oficial de la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha sido contraria a su investigación. «Se me acaba la paciencia» La causa por la muerte del cámara de Telecinco parece preocupar en exceso a los estadounidenses, sobre todo tras la decisión del juez Santiago Pedraz de procesar por crímenes de guerra a los tres militares que se encontraban en el tanque que disparó al hotel donde se encontraba el periodista.
Estas y otras revelaciones de Wikileaks provocaron la reacción en cadena de sus principales implicados. Todas las reacciones con un único mensaje: «Este tipo de contactos están dentro de la legalidad».