Egipto y Argelia contabilizan doce quemados a lo bonzo en los últimos días
Cinco ciudadanos egipcios se han quemado a lo bonzo en los últimos dos días para protestar por sus malas condiciones de vida, mientras el régimen egipcio insiste en el apoyo del presidente Mubarak a los más pobres.
A pesar de que hace un mes una acción similar protagonizada por un joven tunecino en paro fue la chispa que desató las protestas que derrocaron al entonces presidente de Túnez Zine el Abidín Ben Alí, el Gobierno egipcio descarta que la crisis de este país vaya a afectar a Egipto.
«Todo país tiene sus circunstancias y particularidades, (...) por lo que es muy difícil comparar la situación y los últimos disturbios de Túnez con otro Estado», subrayó ayer el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto, Hosam Zaki.
Sin embargo, ayer en Egipto, un abogado, un jubilado, un parado y un mecánico se prendieron fuego para protestar por el funcionamiento de la Administración, la Policía y la política laboral del Gobierno, y una de las víctimas ya ha fallecido a causa de las quemaduras.
Estos casos se produjeron tan solo un día después de que otro ciudadano se quemara frente a la sede del Parlamento, en el centro de El Cairo, para protestar por el cierre del restaurante que poseía en la provincia de Ismailiya.
Protesta. Al menos siete intentos de suicidio a lo bonzo en protesta por las malas condiciones socioeconómicas se han cometido en Argelia en menos de una semana, según informaban ayer los medios de este país. En concreto, el lunes se registraron tres nuevos intentos de suicidio protagonizados por padres de familia jóvenes y desempleados.