Un tornado destroza en Estados Unidos la ciudad de Joplin y causa 89 muertos
A su paso deja una franja de destrucción de 9 kilómetros de largo y uno de ancho
Una buena parte de la ciudad de Joplin quedó destrozada tras el paso del devastador tornado.
Las autoridades de la ciudad estadounidense de Joplin, en Misuri (centro-oeste), se afanaban ayer en buscar supervivientes entre los escombros tras el paso de un devastador tornado, que ha destruido buena parte de la ciudad y ha provocado la muerte, al menos, de 89 personas.
Según algunos medios, es el tornado más destructivo que se ha registrado en Estados Unidos desde la década de los años 50 y su impacto directo ha causado una devastación similar a la que sufrió la localidad de Tuscaloosa, en Alabama, el mes pasado, donde murieron 30 personas.
Durante el fin de semana, un frente de tormentas y tornados ha asolado varios estados del medio oeste estadounidense, como Misuri, Kansas, Oklahoma y Wisconsin, y se espera que prosigan en las próximas horas.
Pero el tornado más devastador es el que sufrió la localidad de Joplin, que tiene unos 50.000 habitantes, y que a su paso por el casco urbano dejó una franja de destrucción de 9 kilómetros de largo y uno de ancho.
En una conferencia de prensa ofrecida al amanecer, el administrador municipal de Joplin, Mark Rohr, informó de que la cifra de víctimas mortales ascendía a 89, aunque advirtió que podría aumentar a medida que los equipos de socorro remuevan los escombros.
El tornado encontró en su camino el Centro Médico Regional St. John's, cuyo personal apenas tuvo tiempo para movilizar a los pacientes a los pasillos, antes de que el viento destrozara cientos de ventanas, y después evacuarlos a otros hospitales de la región, según fuentes sanitarias.
Bajo la luz de reflectores, el personal médico del hospital St. John atendió en la madrugada de ayer a casi 400 pacientes trasladados por los equipos de socorro y la policía.
Los puestos de primeros auxilios y los albergues en Joplin pronto quedaron repletos de damnificados, por lo que se habilitaron otros edificios públicos, como el centro de espectáculos Memorial Hall, a donde se desplazaron enfermeras y personal de emergencia de toda la región para atender a personas con heridas graves.
El golpe que sufrió el hospital St John fue tan intenso, que los residentes del condado Dade, a unos 110 kilómetros de Joplin, encontraron en sus jardines placas de rayos X procedentes del centro médico.
El jefe de bomberos, Mitch Randles, calculó que los daños afectaron del 25 al 30 por ciento de la ciudad, ubicada unos 255 kilómetros al sur de Kansas City.
El gobernador de Misuri, Jay Nixon, dijo que «la situación es muy precaria, y hay incendios alimentados por los escapes de gas en varias partes de la ciudad».
El presidente Barack Obama anunció desde Dublín que el director de la Agencia para la Gestión de Desastres (Fema), Craig Fugate, viajará a Misuri para facilitar la máxima ayuda cuanto antes a los afectados.