NEGOCIACIONES PARA ELEVAR EL TECHO DE GASTO
Obama abandona enfadado una reunión con los republicanos
La tensión es máxima en Washington entre republicanos y demócratas a medida que se acerca el 2 de agosto, fecha en la que, si no hay acuerdo para elevar el techo de endeudamiento público, Estados Unidos podría entrar en suspensión de pagos.
El aviso de Moody's de que rebajará la calificación de la deuda estadounidense si no hay acuerdo ha incrementado la presión. En este contexto, el presidente, Barack Obama, que lidera las negociaciones diarias entre los representantes republicanos y demócratas en el Congreso abandonó el miércoles, enfadado y frustrado, una de esas reuniones. " Les veré mañana ", les dijo a los negociadores el miércoles, según ha explicado Eric Cantor, número dos de los republicanos en la Cámara baja y uno de los protagonistas del incidente.
Según informa la revista Politico, el desencuentro se produjo cuando Cantor afirmó que ambos partidos estaban demasiado distanciados como para llegar a un acuerdo antes del 2 de agosto. Entonces, Obama, frustrado por los nulos avances, instó al congresista a " no dejarle en evidencia " en su misión de rendir cuentas " ante el pueblo estadounidense " y aseguró que ningún otro presidente, " ni siquiera Ronald Reagan ", habría tolerado que se dirigieran a él como lo estaba haciendo el líder republicano, según el relato de Cantor.
Fuentes del partido demócrata niegan que el presidente abandonara abruptamente la reunión, puesto que ésta " estaba a punto de terminar ", pero sí han reconocido que estaba " exaltado ". Según esta versión, Cantor " interrumpió groseramente al presidente en tres ocasiones para abogar por aumentos del límite de la deuda a corto plazo, mientras el presidente estaba dando por concluida la reunión ", en lo que han calificado como una " conducta infantil ".
Al abandonar la sala, Obama acusó a los negociadores de estar " demasiado centrados en defender posturas partidarias " y afirmó que ello " confirma todo lo que el pueblo americano piensa " sobre Washington.
Cantor ha admitido que Obama estaba frustrado por la incapacidad de los negociadores de " entrar en modo de trabajo ". El presidente trata de convencer a los republicanos, en una serie de negociaciones a contrarreloj en la Casa Blanca, de que adopten un ambicioso plan para elevar el tope de endeudamiento del país, ligado a una reducción del déficit en unos 4 billones de dólares en los próximos diez años.
Pero ese plan incluye recortes de impuestos a los más adinerados, lo que ha llevado a los republicanos encabezados por el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, a rechazarlo y proponer en cambio un recorte más modesto, de unos 2,4 billones de dólares.