Cristina Fernández jura por Kirchner su mandato como presidenta argentina
Cristina Fernández rompió ayer el protocolo al jurar su segundo mandato presidencial por la memoria de su esposo y antecesor, el fallecido Néstor Kirchner, antes de estrenarse con un discurso previsible, autocomplaciente y carente de compromisos de futuro.
Vestida de riguroso luto, Fernández juró sobre la Biblia desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidenta de la nación y agregó: «si así no lo hiciera que Dios, la Patria y él (Kirchner) me lo demanden». De inmediato recibió de manos de su hija menor, Florencia, la banda presidencial y tomó ella misma el bastón de mando. Fernández logró así evitar cualquier protagonismo del vicepresidente saliente, Julio Cobos, encarnizado enemigo político de los Kirchner, que debería haber conducido la ceremonia de juramento. Hasta ahí las novedades de una jornada que se convirtió en una fiesta oficialista en las calles de Buenos Aires. En contraste con las sorpresas del ceremonial de juramento, el discurso de asunción de Fernández fue una suerte de «más de lo mismo», con una agotadora enumeración de los logros de su gestión desde la asunción de Néstor Kirchner, en el 2003, y un rosario de cifras ya conocidas que la mandataria desgranó.
Con el aval del 54 % de los votos conseguido en las elecciones del pasado mes de octubre y con mayoría absoluta en el Parlamento, la presidenta estrena cuatro años de legislatura con las manos libres para manejar a su antojo el país.