Los socialistas galos finalizan el período electoral como favoritos
La campaña para la segunda y definitiva vuelta de las elecciones legislativas en Francia de mañana concluyó ayer con los socialistas como favoritos y una última llamada por parte de sus rivales para que la ciudadanía no les de «un cheque en blanco» durante un quinquenio.
Uno de los sondeos difundidos ayer, elaborado por el instituto demoscópico Ipsos, auguró que el Partido Socialista (PS) obtendrá entre 284 y 313 diputados en la próxima Asamblea Nacional, donde la mayoría absoluta se sitúa en 289.
Un margen ligeramente mayor al adjudicado por la encuesta de OpinionWay, según la cual obtendrá junto con sus aliados radicales entre 295 y 330 escaños, con los que tendría una superioridad ventajosa para poder llevar a cabo su programa electoral.
Tras la victoria socialista en las elecciones presidenciales de abril y mayo, «los franceses deben comprender que si la izquierda ostenta todos los poderes mañana sería firmarle un cheque en blanco durante cinco años», advirtió ayer al diario «Le Figaro» el secretario general de la conservadora UMP, Jean-François Copé.
En estas elecciones está en juego también el mantenimiento de los ministros que se presentarona los comicios, después de que Ayrault avisara de que aquellos que no logren un escaño deberán abandonar el cargo.