Los rebeldes sirios piden a la ONU que tome medidas y proteja a los civiles
Irán pide a occidente que dé tiempo a Al Asad para llevar a cabo cambios políticos.
Rebeldes sirios patrullan las calles de Alepo para no perder el control que tienen sobre la ciudad.
El Ejército sirio redobló ayer sus bombardeos contra Alepo, la segunda ciudad de Siria, y otras zonas del país, al tiempo que se enfrentó a los rebeldes en unos actos que causaron la muerte de al menos 80 personas, según los opositores. La intensidad de los ataques fue tal, explicó Hisham, que algunos heridos yacían en el suelo sin que nadie pudiera acercarse a atenderlos.
Las autoridades sirias aseguraron haber matado a al menos quince supuestos terroristas —como denomina el régimen a los opositores armados— en choques violentos con el Ejército en el barrio de Bab al Hadid.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores sirio, Walid al Mualem, se mostró ayer confiado de que las Fuerzas Armadas de su país derrotarán a los opositores en Alepo, después de que estos «fracasaran» en su lucha por Damasco hace unos días. Entretanto, los combates y bombardeos también se recrudecieron en otras zonas del país como la provincia meridional de Deraa o los alrededores de Damasco. En todo el país, los Comités de Coordinación Local afirmaron ayer que al menos 88 personas murieron, mientras que el Observatorio apuntó la muerte de 44 civiles y 27 efectivos del régimen. En la ciudad oriental de Deir al Zur, el portavoz del ELS, Abu Laila, explicó a Efe que el Ejército sirio siguió bombardeando varios barrios con artillería pesada, tanques y helicópteros. La preocupación por la situación en Alepo llevó ayer al Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal agrupación opositora en el exilio, a reclamar al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna de urgencia y tome medidas para ayudar a los civiles en Siria.
Aliados de Al Asad
Irán, firme aliado de Siria, pidió ayer tiempo para que el presidente de ese país, Bachar Al Asad, lleve a cabo cambios políticos y se reconozcan los derechos ciudadanos, al tiempo que acusaba a Israel de encabezar un complot para eliminar al Gobierno de Damasco.
«Es sorprendente que, cuando el régimen sionista (Israel) actúa de este modo contra Siria, haya algunos países de la zona que se ponen de su parte», agregó Salehi, en referencia, sin citarlos, a estados como Arabia Saudí, Qatar o Turquía, que apoyan a la oposición siria. Para Salehi, «está claro que algunos países, con el régimen sionista a la cabeza, llevan a cabo un complot contra Siria». Irán acusó a los países occidentales, especialmente a EE.UU., de promover el levantamiento en Siria contra el régimen de Al Asad y de armar a grupos rebeldes.