Los ministros egipcios juran su cargo ante una oposición crítica
El primer ministro define la economía y . la seguridad como los retos del Ejecutivo.
El primer ministro Hisham Qandil, ante los medios en El Cairo.
Los 35 ministros del nuevo Gobierno egipcio, cuya composición ya ha suscitado las primeras críticas, juraron ayer su cargo ante el presidente de su país, Mohamed Mursi, en una breve ceremonia celebrada en el Palacio Presidencial de El Cairo. Ante el mandatario, uno a uno juraron «por Dios preservar lealmente el sistema republicano, respetar la Constitución y la ley, tener en consideración de forma total el interés del pueblo y preservar la independencia de la patria y la integridad de su territorio».
La composición del Ejecutivo del nuevo primer ministro, Hisham Qandil, formado en su mayoría por tecnócratas y representantes del Partido Libertad y Justicia (PLJ, brazo de los Hermanos Musulmanes), despertó el descontento entre liberales y salafistas (rigoristas islámicos).
El presidente del partido salafista Al Nur, Emad Abdel Gafur, mostró su rechazó a la composición del nuevo gabinete por no incluir a todas las fuerzas políticas de peso. En ese sentido, aseguró que las formas del PLJ «no han sido las correctas», y por eso considera que «el resultado de ese Gabinete no será el esperado, aunque de todas maneras le deseamos éxito».
Mientras, el Partido Socialdemócrata egipcio, de tendencia laica, también expresó su desilusión por la composición del nuevo Gobierno.
Asimismo, señaló como un factor negativo la presencia de un solo cristiano en el Gabinete compuesto por 35 ministros. Del mismo modo, criticó que Mursi «no haya podido cambiar al ministro de Defensa, Husein Tantaui, jefe de la Junta Militar, y eso confirma nuestras sospechas de que existe un acuerdo entre los Hermanos Musulmanes (a los que pertenecía Mursi antes de ser elegido presidente) y el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas».
Prioridades del Gobierno
El nuevo primer ministro egipcio, Hisham Qandil, situó la economía y la seguridad como principales retos de su nuevo gobierno. «Este Gobierno tiene que cumplir con los objetivos de la revolución: pan, libertad y justicia social, pero han aparecido desafíos grandes», dijo Qandil en una rueda de prensa en la sede del Gobierno.
El primer ministro explicó en una rueda de prensa que los principales desafíos para su Gobierno son hacer frente a una economía que en estos momentos se encuentra en crisis y recuperar la seguridad en el país, muy deteriorada tras la revolución que acabó con el mandato del expresidente Hosni Mubarak, en febrero del 2011.