SENTENCIA HISTÓRICA EN ARGENTINA
Primera cadena perpetua a un civil por la dictadura argentina
El condenado, Jaime Smart, fue ministro del Gobierno de la provincia de Buenos Aires
El exministro del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Jaime Smart, se convirtió en la noche del miércoles en el primer civil condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos contra 280 personas durante la última dictadura militar argentina (1976-83). "Hemos tenido la paciencia de esperar 35 años y, finalmente, se hizo justicia. Esto no es alegría, sino satisfacción”, dijo la responsable de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, al conocer la sentencia. Otros organismos defensores de los derechos humanos no dudaron en calificarla de histórica.
Smart fue condenado en el marco de lo que se ha denominado el Circuito Camps (por el jefe de la policía bonaerense, el coronel Ramón Camps) y que arrojó luz sobre lo que ocurrió en seis tenebrosos centros clandestinos. Además de Smart, el exjefe de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz, volvió a recibir la máxima sentencia. Etchecolatz ya había sido juzgado en dos otras ocasiones. La condena a prisión perpetua se extendió a otros 15 represores, entre ellos el exsubjefe de la policía, Rodolfo Aníbal Campos. El resto de los imputados recibió penas que van desde los 25 a los dos años de prisión de cumplimiento efectivo.
A partir del golpe de Estado de 1976, la mayor provincia argentina se convirtió en un verdadero infierno. El general Guillermo Suárez Mason, fallecido en el 2005, antes que se reinicien los juicios, y el coronel Camps, fueron los amos y señores de ese territorio. Camps llegó a jactarse de ser el responsable de la desaparición de 5.000 personas. Se lo confesó a un periodista, con un revólver sobre la mesa, en los estertores de la dictadura. Camps fue condenado en 1986, e indultado en 1990 por el presidente Carlos Menem. Falleció en 1994. Sus secuaces no pudieron escapar a la justicia.
Las penas fueron leídas por el presidente del Tribunal Oral Federal de La Plata, Carlos Rozanski. De repente, Etchecolatz se levantó de su asiento, giró sobre sus talones y mostró al público un cartel con la leyenda "162 policías muertos ¿Justicia dónde estás? - Ya llegará el juicio y castigo a la justicia corrupta". "Asesino, asesino", comenzaron a gritarle familiares de las víctimas. El juicio comenzó en septiembre del 2011. Inicialmente fueron 26 los acusados, pero la cifra se redujo a 23 con los fallecimientos del exgobernador Ibérico Saint Jean (90), el coronel del Ejército retirado Agustín Arias Duval (82) y el excomisario mayor de la Policía Bonaerense, Rubén Oscar Páez (76). Durante las audiencias declararon más de 300 testigos.
El Tribunal, en su dictamen, ha ordenado que se investigue la complicidad de funcionarios judiciales federales y de la provincia de Buenos Aires con el terrorismo de Estado durante la dictadura. La condena de Smart abre a su vez la puerta para que otros civiles sean encausados. "Hay que tocar a otros sectores de la sociedad que estuvieron involucrados. Nuestro reclamo es que se juzgue a todos los civiles como Martínez de Hoz o Roberto Alemann”, dijo Carlotto, en referencia a los exministros de Economía del régimen militar.