Más de veinte muertos en Siria tras la deserción del jefe de la Policía Militar
La violencia volvió a cebarse ayer con los civiles en Siria, donde una veintena de personas, entre ellas mujeres y menores, murió en una localidad del norte por un bombardeo del régimen, que ha sufrido un duro golpe después de confirmarse la deserción del jefe de la Policía Militar.
El número exacto de víctimas por el ataque en la población de Al Qahtaniya, situada en el oeste de la provincia de Al Reqa, fronteriza con Turquía, es todavía confuso. Mientras que los opositores Comités de Coordinación Local señalaron que 29 personas perecieron —entre ellas, 17 menores y 3 mujeres—, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos apuntó que fueron veinte los fallecidos, de los que ocho eran niños y tres féminas.
Los sucesos se producen después de que el jefe de la Policía Militar siria, general Abdelaziz al Shalal, confirmara en un vídeo publicado en las últimas horas su deserción, que fue dada a conocer ayer por el Consejo Nacional Sirio (CNS), el principal grupo en el exilio.
«El Ejército se ha apartado de su misión principal que era proteger el país y se ha convertido en bandas que asesinan, destruyen ciudades y pueblos, y cometen masacres entre nuestro pueblo inocente, que ha salido para pedir libertad», afirmó Al Shalal en una grabación para justificar su decisión.