La policía toma Boston en la búsqueda del segundo sospechoso de los atentados
Dzhokhar Tsarnaev escapó de la persecución en la que murió su hermano, también posible autor. Los equipos especiales cubrieron entre el 60 y el 70 por ciento del área en la que creían que podría estar.
Agentes de distintos cuerpos de policía participan en el registro de un apartamento, después de un tiroteo, durante la operación de búsqueda y captura.
La policía revisaba ayer casa por casa en Watertown, cerca de Boston, en busca del segundo sospechoso de los atentados del lunes, que fue identificado como Dzhokhar Tsarnaev, de 19 años, quien escapó el jueves de la persecución en la que murió el otro sospechoso, su hermano Tamerlan. Al cierre de esta edición continuaba el operativo de búsqueda y captura, pero las autoridades decidieron levantar el toque de queda en el área de Boston.
Los equipos especiales cubrieron entre el 60 y el 70 por ciento del área en la que creían que podría esconderse el fugitivo, declaró en rueda de prensa Timothy Alban, portavoz de la Policía Estatal de Massachusetts. Para capturarle, las fuerzas de seguridad pusieron en marcha un espectacular despliegue policial con helicópteros, vehículos blindados de los equipos de intervención especial y centenares de agentes y decenas de coches patrulla.
El cerco a Tsarnaev comenzó después de una persecución nocturna durante la cual murió su hermano Tamerlan, de 26 años, ambos de origen chechén.
El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, pidió a los ciudadanos de Boston que permaneciesem en sus casas y no dejasen entrar en sus viviendas a nadie que no fuese un miembro de las fuerzas de seguridad claramente identificado, mientras continúa la búsqueda.
En el despliegue participaban agentes de operaciones especiales SWAT (Special Weapons And Tactics) y agentes del grupo K-9, entrenados para el manejo de explosivos, afirmó el portavoz de la Policía del Estado de Massachusetts, David Procopio, quien no descartó la posibilidad de que hubiese explosivos en la zona.
En Boston, mientras tanto, las escuelas, universidades y los negocios permanecían ayer cerrados y el servicio de transporte público fue interrumpido.
El toque de queda afectó, además, a las localidades de Waltham, Newton, Belmont y Allston Brighton y Cambridge, un área donde viven 2 millones de personas.
El tráfico de taxis fue restaurado en Boston para permitir a quienes fueron a trabajar poder regresar a sus casas. «No esperamos que nadie permanezca refugiado en sus lugares de trabajo», dijo Kurt Schwartz, de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (Fema), quien señaló que no ha habido ningún cambio geográfico en la zona de búsqueda.
«Seguimos buscando en la misma área», afirmó.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se mantienía informado de la crisis, y se reunió ayer en la sala de emergencias (Situation Room) de la Casa Blanca con el vicepresidente, Joe Biden; el secretario de Justicia, Eric Holder; el director del FBI, Robert Mueller, y altos funcionarios responsables de la seguridad nacional.