Un delincuente converso al islam confiesa el ataque a un militar en París
Un joven mestizo oriundo de las Antillas francesas, delincuente habitual converso a la religión musulmana, confesó a la Policía ser el autor del navajazo que hirió el sábado a un soldado de patrulla por París.
Alexandre Dhaussy, que fue detenido ayer, dijo haber actuado en nombre del islam y haber elegido a su objetivo por ser un representante del Estado, según las autoridades judiciales que van a inculparlo por terrorismo. El agresor del militar estaba fichado como islamista peligroso por los servicios de información franceses ya que había viajado a países sensibles, evitaba a las mujeres en la parada del autobús y llevaba barba además de atuendos fundamentalistas.
Una nota de advertencia dirigida el 20 de febrero por agentes locales a la cúpula policial no fue tomada en consideración, según reveló el diario Le Monde. El análisis de las grabaciones de las numerosas cámaras de vigilancia por vídeo existentes en La Défense, barrio donde se produjo la agresión, ha resultado fundamental para reconstruir el itinerario del detenido hasta dar con su paradero. Las imágenes muestran que una hora antes de pasar a la acción compró dos navajas en un supermercado. Ocho minutos antes, realizó una plegaria musulmana en una esquina ataviado con un gorro blanco, vestido con pantalones negros y un jersey atado a la cintura.
Los investigadores localizaron la bolsa de plástico que había abandonado en las inmediaciones con una de las navajas que acababa de adquirir, la funda vacía de la otra y una botella de zumo de naranja empezada en la que fue detectado su ADN. Al cotejarlo con el fichero nacional de huellas genéticas, establecieron su identificación formal ya que se encontraba fichado como delincuente habitual.
La utilización de su bono del metro en los transportes públicos ayudó a localizarlo en la región de Versalles, al oeste de París, donde fue capturado a las seis de la mañana de ayer. El arresto se produjo en la localidad de La Verrière (departamento de Yvelines) en casa de una amiga que en principio no tiene ninguna implicación en los hechos y le alojó sin saber que era buscado. Dhaussy, que hoy cumple 22 años, asestó a la víctima varios golpes «con una determinación impresionante», indicó el fiscal jefe de París, François Molins, quien constató una «voluntad de matar bastante evidente».