Assange: «Los planes anunciados por Obama son una victoria de Snowden»
El presidente de EE UU prometió más transparencia en los programas de espionaje.
Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres en una imagen de archivo.
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, afirmó este sábado que los planes del presidente estadounidense, Barack Obama, de impulsar una serie de iniciativas legislativas y judiciales para incrementar las medidas de supervisión sobre los programas de masivos de espionaje suponen una victoria para el ex técnico de la CIA Edward Snowden.
«El presidente de Estados Unidos ha validado el papel de Snowden como informante al anunciar planes para reformar el programa mundial de espionaje del país. Sin embargo, en lugar de agradecérselo, intentó de forma irrisoria criticarle y asegurar que el plan era previo a sus filtraciones», dijo el australiano a través de un comunicado.
En este sentido, Assange ha valorado que «los hechos son que sin las filtraciones de Snowden nadie hubiera conocido los programas, por lo que no se hubieran producido reformas».
«Ha sido una victoria para Snowden y sus seguidores. Como dijo él mismo, su mayor preocupación era filtrar esos datos y que no hubiera cambios. Hay buenas reformas en camino, y por ello Obama y el pueblo estadounidense y de todo el mundo tienen una deuda de gratitud con Snowden», agregó.
Por otra parte, Assange criticó la «hipocresía» de Washington ante el derecho de Snowden a pedir asilo y ha recordado que «Estados Unidos ofrece asilo a disidentes, informantes y refugiados políticos independientemente de la oposición de otros gobiernos».
Reformas de Obama
El viernes, Obama mostró su voluntad de introducir reformas para dar transparencia a dichos programas de espionaje, tales como una modificación de la Ley Patriota o la reforma del tribunal previsto en la Ley de Vigilancia de Inteligencia Exterior.
También habrá modificaciones en la Agencia Nacional de Seguridad para garantizar una mayor privacidad y se intentará explicar mejor al público cómo funcionan sus sistemas de espionaje masivo, que «pueden y deben ser más transparentes», explicó. En conjunto, Obama defendió la revisión de todos los programas de vigilancia estadounidenses mediante la creación de un grupo de expertos independientes.
Así, defendió un equilibrio entre la seguridad y los derechos civiles y restablecer la confianza en el gobierno y sus programas de espionaje. «No me basta a mí confiar en estos programas, el pueblo americano también debe tener confianza en ellos», dijo.