FALLO DE SEGURIDAD
Un hombre drogado y semidesnudo pasa cuatro horas de fiesta en un avión de Merkel
La policía alemana investiga cómo pudo saltarse los controles de seguridad del aeropuerto de Colonia donde se encontraba la aeronave
La canciller alemana Angela Merkel durante un acto de campaña.
La policía alemana investiga cómo un hombre pudo pasar cuatro horas de fiesta, drogado y bailando semidesnudo, en el interior de un avión militar utilizado por la cancillera Angela Merkel, según informa la cadena pública británica BBC.
El joven, de 24 años e identificado como Volkan T., accedió a la cabina del piloto y pulsó varios botones al azar, provocando que se activara una señal de emergencia y roció el interior del avión con un extintor de incendios.
La policía, que intentó sin éxito persuadir al hombre de que abandonase la aeronave, decidió soltar a un perro que redujo al hombre al morderle una pierna. Cuando los agentes subieron a bordo encontraron una bolsa con los documentos del individuo y drogas como marihuana y éxtasis.
Fallos de seguridad
El diario 'Welt am Sonntag', que ha tenido acceso a un archivo policial sobre el incidente, ocurrido el 25 de julio, afirma que el documento muestra "fallos de seguridad y errores" por parte de las fuerzas aéreas.
Todo apunta a que Volkan T., afectado por una relación amorosa fallida, se dirigió al aeropuerto militar de Colonia-Bonn y logró pasar los controles al alegar que estaba planeando una boda en el comedor de oficiales y debía de echar un vistazo al edificio.
Después, el detenido tuvo que saltar una alambrada con púas para colarse en el campo de aviación militar sin ser detectado por las cámaras de seguridad. La puerta de salida de emergencia del avión estaba abierta y las autoridades aeroportuarias no se dieron cuenta de su presencia hasta que activó la señal de emergencia cuatro horas más tarde.
100.000 euros en daños
El coste de los daños ocasionados en el jet ascendería a 100.000 euros. El avión, que ya ha sido reparado, es el que utiliza Merkel para viajes oficiales. Cuenta con despacho privado, sofás, una amplia sala de reuniones y 34 plazas.
En el momento del suceso, la cancillera se encontraba disfrutando del festival wagneriano de Bayreuth, en Baviera.