Una norma para prohibir a los trabajadores galos contestar ‘emails’ fuera de horario
¿Se puede conseguir desconectar del trabajo cuando sales de la oficina? En Francia creen que sí. O por lo menos, ese es el objetivo de la nueva normativa que se va a imponer en el país galo, donde los dos grandes sindicatos de trabajadores han llegado a un acuerdo con la patronal para acabar con las jornadas interminables de los trabajadores. De tal manera, una vez finalizada la jornada laboral, los trabajadores tendrán la obligación de ignorar los correos electrónicos que reciban relacionados con trabajo y las llamadas telefónicas que reciban en sus teléfonos de empresa. Esta medida será una manera de depurarse, desconectar y aumentar la productividad durante las horas en las que sí están trabajando.
Las empresas, que serán responsables de controlar que esa ‘desconexión’ se lleve a cabo, permitirán así que los trabajadores puedan disfrutar de su tiempo de ocio y se deje de trabajar fuera de la oficina. El acuerdo, a la espera de la aprobación del Gobierno francés, permitiría a los trabajadores ‘desenchufarse’ tras haber cubierto el máximo de 13 horas diarias que marca la ley y los asalariados sometidos a este acuerdo «disponen de un tiempo de descanso diario mínimo de 11 horas consecutivas, y de un reposo semanal de 35 horas mínimas consecutivas».