Hollande, sin resultados por ahora, confía en una Francia más fuerte en 2017
El presidente francés, François Hollande, reconoció ayer «errores» en la primera mitad de su mandato, en particular porque no se han obtenido los resultados que esperaba en el empleo, pero dijo que espera dejar un país más fuerte en 2017, y esa será la condición para volver a presentarse entonces.
Hollande, que lleva más de un año con niveles históricamente bajos de popularidad, consideró en una entrevista radio-televisada, en la que participaron cuatro ciudadanos escogidos para hacerles preguntas, que «los franceses dudan porque todavía no hay resultados». «El objetivo es que la Francia que me encontré en 2012, en 2017 sea más fuerte, más justa, más coherente, que esté en primera línea de la competencia mundial», afirmó.
El jefe del Estado socialista admitió que había «podido cometer errores», en particular cuando había prometido que el paro empezaría a bajar en 2013, algo que no ocurrió.
Dijo que ese incumplimiento del descenso del desempleo se lo reprocha porque «era una esperanza para muchos», e hizo notar que «todo el mundo esperaba que la recuperación (económica) iba a llegar».
A ese mismo respecto, anticipó que si no logra de aquí al final de su mandato recortar el desempleo, no podrá volver a concurrir a las elecciones presidenciales: «Los franceses serían implacables y tendrían razón». Por eso, repitió que no se plantea todavía si volverá a ser candidato a repetir en 2017 y que no tiene sentido: «¿No ven el estado de mi popularidad?», ironizó.
Hollande dijo que no se puede descartar que el Frente Nacional de Marine Le Pen (FN) llegue al poder y atribuyó el ascenso del partido ultraderechista -un fenómeno en el que dijo que él tiene «responsabilidad»- a que muchos franceses ya no creen en la capacidad de la política para cambiar las cosas. Su mensaje a esas personas es tratar de convencerlas de que las propuestas de Le Pen van a contracorriente de los tiempos: «Salir del euro, salir del mundo, no es entrar en el siglo XXI».