Yatseniuk es confirmado en la jefatura del nuevo Gobierno de Ucrania
Con el respaldo obtenido podrá proponer reformas para acercar su país a la UE .
El recién elegido primer ministro recibe un ramo de flores de manos del presidente.
Arseni Yatseniuk, uno de los líderes más destacados del movimiento popular que derrocó en febrero al presidente Víktor Yanukóvich, fue confirmado ayer como primer ministro ucraniano con los votos de 341 de los 390 diputados presentes en la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania.
El líder del Frente Popular, que ya estaba al frente del Gobierno desde el vuelco de poder en Kiev, goza del respaldo de una sólida mayoría en el nuevo Parlamento surgido de las elecciones del 27 de octubre pasado, lo que le permitirá promover reformas estructurales para acercar el país a la Unión Europea.
También deberá conservar la unidad de Ucrania, amenazada por la sublevación separatista armada en el este del país, que ha derivado en una guerra con al menos 4.300 muertos, según los últimos datos de la ONU.
«Hacer historia es difícil y complejo. Sobre nuestros hombros ha recaído una tarea histórica: conservar el Estado y recuperar la independencia», dijo Yatseniuk instantes antes de ser investido primer ministro.
Agregó que «el país está en guerra y la gente está sufriendo» por culpa de «una agresión externa, concretamente una agresión rusa».
El primer ministro, propuesto a votación por el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, tras recibir el respaldo de la nueva mayoría parlamentaria conformada por cinco partidos, tiene hasta el próximo martes para formar su Ejecutivo.
Será entonces cuando la Rada, que celebró ayer su sesión inaugural, volverá a reunirse para someter a votación la composición del nuevo Gabinete de Ministros.
El futuro Gobierno, además de hacer frente a una guerra en las rebeldes regiones orientales de Donetsk y Lugansk, deberá afrontar difíciles y a menudo impopulares reformas para sacar al país de la grave crisis económica en la que se encuentra y acercarlo a los estándares democráticos de Occidente.
«Ya tenemos una coalición. Tenemos la voluntad política para el cambio (...) Empezamos a trabajar para, en cinco años, estar listos y solicitar el ingreso en la Unión Europea», dijo en su mensaje al Parlamento el presidente ucraniano poco antes de presentar la candidatura de Yatseniuk para dirigir el Gobierno.
Y acercarse a la UE significa, entre otras cosas, acabar con la corrupción, ampliamente extendida en los órganos de poder del Estado tanto según las nuevas autoridades del país como según la percepción de una aplastante mayoría de los ucranianos.