Obama envía más asesores militares a Irak para frenar al Estado Islámico
El presidente de EE UU desplegará otros 450 efectivos para adiestrar a las tropas.
El presidente estadounidense Barack Obama.
Siguiendo la consigna oficial, los medios estadounidenses hablaban ayer del «nuevo acercamiento» del Gobierno de Barack Obama al problema del Estado Islámico (EI) en Irak, pero no hay nada de nuevo en el anuncio de la Casa Blanca. EE UU continúa convencido de que son los iraquíes los que tienen que dar la batalla y su papel se reduce a entrenarlos y asesorarlos. Para continuar esa estrategia Obama ha autorizado el envío de 450 asesores militares más, que se sumarán a las 3.080 tropas que ya están en el país, y la apertura de otra base de entrenamiento en la provincia de Anbar, la segunda del país.
«¡El entrenamiento no es el problema! Nos hemos gastado miles de millones entrenándolos y equipándolos y mira lo que tenemos», se desesperaba ante la CNN el senador James Risch, miembro del Comité de Inteligencia del Senado.
Pendiente
Ni eso, ni que un año después siga pendiente recuperar Mosul o cualquiera de los territorios ocupados por el EI, sirve para hacer cambiar de opinión a Obama, convencido de que la solución tiene que ser «local», dijo ayer su asesor de Seguridad Nacional Ben Rhodes. «Son los iraquíes los que tienen que recuperar esos territorios y mantenerlos», insistió. «Y, francamente, los propios iraquíes quieren llevar el liderazgo».
Rhodes explicó a la prensa que EE UU lleva a cabo «un proceso regular de evaluación» sobre lo que funciona y lo que no. Conclusiones que sus asesores transmitirán al Ejército iraquí. Por ejemplo, la Inteligencia estadounidense ha detectado que el EI suele atacar a los tropas iraquíes con camiones bombas conducidos por luchadores suicidas que suelen ser extranjeros y se impactan en diferentes flancos. «Eso tiene un efecto dramático, crea gran pánico y caos alrededor, da la impresión de que te tienen totalmente rodeado, pero a veces el enemigo no es tan fuerte como parece», explicó el asesor de Seguridad Nacional desde la comodidad de la Casa Blanca.
Tampoco las tropas que envía sufrirán esas situaciones ni estarán en el frente, porque la primera preocupación de Obama es evitar bajas estadounidenses en esta guerra no declarada.
Sin embargo, con la apertura de la base de Taqaddum anunciada ayer, en plena provincia de Anbar, estarán más cerca que nunca. El EI es capaz de tomar una plaza importante en cuestión de días, mientras que las tropas de Bagdad asesoradas por los estadounidenses planeaban recuperar Mosul esta primavera y aún no lo han hecho.