Al-Sisi abre al mundo el nuevo Canal de Suez con una apelación al patriotismo
El presidente egipcio celebra el fin de las obras en una ceremonia de gran simbolismo.
El presidente egipcio Abdelfatah al Sisi recorre en barco las nuevas instalaciones del canal de Suez.
Abdel Fatah Al-Sisi dejó el traje y la corbata por unas horas y volvió a enfundarse el uniforme de militar para inaugurar el nuevo Canal de Suez con la bendición del gran imán de la mezquita de Al-Azhar, Ahmed el-Tayyeb, y el papa copto, Tawadros II. Vestido de mariscal, el presidente golpista navegó a bordo del legendario El-Mahrousa, el primer barco que cruzó el Canal de Suez cuando fue inaugurado en noviembre de 1869, hasta Islamaila donde colgó la guerrera. En su discurso recordó que «el pueblo construyó el canal en una situación económica y de seguridad muy complicada. Los grupos terroristas y extremistas, a los que llamo hijos del mal, pretendían hacer daño a los egipcios y frenar su avance hacia la modernidad». Los grupos yihadistas, cuyo máximo exponente es el Estado Islámico (EI), dieron su particular respuesta a la faraónica ceremonia de Ismailia, en la hubo una nutrida presencia internacional, con el presidente francés, Francois Hollande, a la cabeza. En febrero las autoridades galas cerraron la venta a Al-Sisi de 24 aviones cazabombarderos Rafale, una fragata y misiles aire-aire. Una operación por un valor de al menos 5.000 millones de euros.
La sombra del EI
Pero muy cerca de donde hablaba el líder egipcio, en la vecina península del Sinaí, el reloj del EI avanza implacable. Los seguidores del califa Abu Baker al-Bagdadi en Egipto tienen secuestrado al ciudadano croata Tomislav Salopek, trabajador de una empresa francesa dedicada al sector del gas, y amenazan con asesinarle si antes de hoy a las seis de la tarde (final del ultimátum de 48 horas) Egipto no libera a las mujeres musulmanas presas en sus cárceles. El secuestro de Salopek estuvo presente en una ceremonia en la destacaron las palabras de Al-Sisi y la firma del documento que permitía de forma oficial la apertura de un tramo navegable de 35 kilómetros, excavado en paralelo al viejo canal, y la ampliación del conducto ya existente en un tramo de 37 kilómetros.