La caída de Passos Coelho abre camino a un Gobierno de izquierda en Portugal
El Ejecutivo se convierte en el más breve de la historia de la democracia lusa.
Passos Coelho, en la sesión parlamentaria en la que el gobierno presentó su programa.
La moción parlamentaria con la que la izquierda derribó al Gobierno conservador de Pedro Passos Coelho allana el camino a un inédito Ejecutivo en Portugal liderado por socialistas y apoyado por la izquierda radical.
«Vamos a aguardar serenamente a que el presidente de la República (Aníbal Cavaco Silva) proceda» a la abertura de contactos previos al encargo de formar un nuevo Ejecutivo, manifestó a los periodistas el líder del Partido Socialista (PS), António Costa, aspirante a encabezar el próximo gabinete con el apoyo del marxista Bloque de Izquierda, el Partido Comunista Portugués (PCP) y Los Verdes.
Costa expresaba su cautela ante la decisión que pueda adoptar Cavaco Silva tras el derribo en el Parlamento del gabinete de Passos Coelho solo once días después de haber tomado posesión, convirtiéndose así en el más breve de la historia de la democracia portuguesa.
La moción de rechazo presentada por la oposición fue aprobada por 123 votos a favor (siete más que la mayoría absoluta) y 107 en contra, los de la coalición conservadora entre el Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha) y los democristianos del CDS-PP.
«Se puede pasar la página de la austeridad en la zona euro», proclamó el líder socialista, muy criticado por el centro-derecha por haberse aliado con la izquierda radical.
Costa defendió que el pacto con el Bloque y el PCP, dos fuerzas históricamente beligerantes con los moderados del PS, se sustenta en la «seriedad» e incluye «la garantía» de que se examinarán de forma «conjunta» los Presupuestos del Estado.
Las medidas
Entre las medidas pactadas por las fuerzas de izquierda destacan la reposición integral de los recortes salariales aplicados a los funcionarios, un aumento gradual del salario mínimo de los 505 euros hasta los 600 en 2019, actualizar las pensiones y revocar varias privatizaciones.
El centro-derecha cuestiona el pacto, tanto por poner en riesgo las metas de déficit comprometidas con la UE como por tratarse de «una mayoría negativa» sin legitimidad en las urnas.
Se trata de una «mayoría negativa para quitar a un Gobierno que ganó las elecciones» con casi 39 % de los votos, dijo Passos Coelho en su discurso previo a la votación de la moción de rechazo. Esa victoria dio a la alianza de centro-derecha 107 diputados, lejos de los 116 de la mayoría absoluta, frente a los 122 que suman el PS (86), el Bloque (19), los comunistas (15) y Los Verdes (2).