Un Parlamento ahora unido y emocionado recuerda a Jo Cox
Cameron y el líder laborista, Jeremy Corbyn, en la misa. OLIVER
El Parlamento británico celebró ayer sesiones de homenaje y recuerdo a la diputada Jo Cox, asesinada el pasado jueves en Birstall cuando se dirigía a encontrarse con sus votantes en las sesiones abiertas que atienden semanalmente los parlamentarios británicos. El presunto asesino compareció ayer brevemente en el Tribunal Penal Central, de Londres, donde será juzgado.
La Cámara de los Comunes se reunió durante una hora y media, en lo que fue el reflejo de las palabras que su presidente, John Bercow, pronunció al comenzar la sesión, una expresión de «tristeza con el corazón roto y solidaridad sentida en el corazón». Hablaron los portavoces de todos los partidos y los amigos de la diputada fallecida. Jeremy Corbyn, líder laborista, tomó la palabra en primer lugar recordando que para Cox, que tuvo una intensa actividad de organizaciones no gubernamentales, en escenarios de guerra o en la dirección de los grupos, antes de entrar en el Parlamento, «toda vida tenía igual valor». Calificó su asesinato como «un acto de extrema violencia política».