Corbyn mantiene su pulso ante la «crisis existencial» del laborismo
Los posibles sucesores retrasan las elecciones internas por el temor a dividir más al partido .
El líder de los laboristas británicos, Jeremy Corbyn, escoltado por varios policías. SEAN DEMPSEY
guillermo ximenis | londres
El Partido Laborista británico se ha sumido en una «crisis existencial» ante la negativa de Jeremy Corbyn a dimitir como líder y las dudas estratégicas entre sus posibles sucesores, que ayer retrasaron la decisión de convocar unas nuevas elecciones internas ante el temor a dividir aún más a la formación.
Angela Eagle, portavoz de Negocios laborista hasta que renunció al cargo esta semana, y Owen Smith, que ha dimitido como portavoz de Trabajo y Pensiones, han reunido los apoyos necesarios para presentar una candidatura, aunque no se han decidido a dar un paso adelante.
La presión para que Corbyn dimita arreció ante la victoria del brexit en el referéndum sobre la Unión Europea (UE) del día 23, debido a las acusaciones de que no hizo lo suficiente para defender la permanencia del Reino Unido en el bloque comunitario.
El 37% de los votantes laboristas que participaron en la consulta apoyaron la ruptura con Bruselas, según una encuesta encargada por el lord conservador Michael Ashcroft, lo que contribuyó a que el brexit se impusiera con el 51,9% de los votos totales.
Fuentes de la cúpula del partido han detallado que todavía esperan que el propio Corbyn decida retirarse ante la abrumadora presión a la que está sometido, aunque el líder laborista ha aprovechado todas sus intervenciones públicas esta semana para recalcar que no contempla más plan que seguir en el cargo o bien presentarse a un nuevo proceso de elección.
«Tenemos que darles más tiempo» a quienes todavía confían en encontrar una salida negociada con Corbyn a esta crisis, apuntó un diputado laborista de forma anónima.
«Si Angela se presenta al reto y pierde, el partido podría romperse de forma permanente», argumentó esa fuente, mientras que el ‘número dos’ de la formación, Tom Watson, alertó de que «el partido está en peligro».
«Afrontamos una crisis existencial. No quiero que nos encontremos en esta posición, porque creo que hay millones de personas en este país que necesitan un Gobierno de izquierdas», dijo Watson.
Eagle tenía previsto ofrecer en la tarde de ayer una rueda de prensa en la que se esperaba que anunciara su intención de presentarse como alternativa a Corbyn, pero se echó atrás en el último momento, aunque uno de sus colaboradores aseguró que «continúa en la carrera» por convertirse en la próxima líder laborista.
Ante la indecisión de sus posibles rivales, Corbyn volvió a mostrarse ayer por la tarde desafiante: «Unidos nos mantenemos en pie y divididos caemos. Ese es uno de los más antiguos y más ciertos eslóganes del movimiento laborista», afirmó en un comunicado.
«Fui elegido como líder de nuestro partido para hacer una nueva clase de política por el 60% de los miembros y simpatizantes laboristas, y la necesidad de ese enfoque alternativo nunca ha sido mayor que ahora», señaló.