Un senador italiano de visita en León promueve una campaña de ayuda
Antonio Razzi, sentado ayer en el Bocalino. S. PÉREZ
manuel c. cachafeiro | león
El senador italiano Antonio Razzi, de Forza Italia, inició ayer desde León una campaña para recoger fondos para ayudar a las víctimas del terremoto. Razzi está casado con una leonesa y ayer se encontraba de vacaciones en la capital leonesa para visitar a la familia de su mujer. El número de cuenta se publicará en su página personal, y no es la primera campaña que hace.
Razzi es secretario de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado italiano y ha pasado unos días en León como todos los veranos. En los próximos días tiene previsto partir a Pionyang, capital de Corea del Norte, dentro de una gira que le llevará también a Mongolia. Razzi es uno de los pocos políticos que tiene buena relación con el régimen de Kim Jong-un.
La política italiana, según explicaba ayer a este periódico, está peor que la española, aunque no tiene sobre la mesa el problema acuciante de la formación de Gobierno. «Tienen que ponerse de acuerdo, porque siempre lo pagan los más débiles». Matteo Renzi, el primer ministro italiano, «es amigo mío, pero después no hace lo que dice». Sobre Berlusconi, cree que volverá con más fuerza que antes cuando se recupere de una operación quirúrgica.
A su mujer la conoció en Suiza, cuando él trabajaba como gerente en una empresa textil. León, dice, está muy cambiado. «Muy limpio, no como Roma», apunta con ironía Razzi.
Tras pasar siete años en el Congreso, elegido por el voto de los italianos en el extranjero, desde 2013 es senador por Abruzzo, su zona. «Un orgullo», concluye. Razzi y su mujer leonesa viven en Pescara.