Portugal investiga las causas después de controlar el fuego
Una señora lava la ropa en Nodeirinho (Portugal). PAULO CUNHA
paula fernández | lisboa
Con el fuego que ha destruido miles de hectáreas en el centro de Portugal bajo control, el país empieza a evaluar los daños mientras se aviva el debate sobre las causas y responsabilidades de la mayor tragedia de su historia reciente.
A primera hora de ayer, las autoridades daban por controlado el fuego en Góis, el último foco que permanecía activo del devastador incendio desatado el pasado sábado y que dejó 64 víctimas mortales y 254 heridos, según el último balance provisional.
El operativo desplegado para combatir las llamas se mantiene sobre el terreno ante el riesgo de que el fuego pueda reactivarse en una zona en la que una treintena de aldeas tuvo que ser evacuada.
Con la situación más tranquila en el centro del país, en Lisboa se cuestionan las posibles causas del mortífero fuego y las responsabilidades que acarrea la tragedia.
La Fiscalía portuguesa confirmó que ha abierto una investigación para aclarar «las causas y consecuencias del incendio», proceso que se encuentra «bajo secreto» judicial. La primera tesis de la Policía Judicial, comunicada el domingo, era que el fuego había sido provocado por el impacto de un rayo en un árbol seco, pero el presidente de la Liga de los Bomberos de Portugal, Jaime Marta Soares, se mostró escéptico y con «convencimiento» de que el incendio se inició antes.
Las dudas que existen en torno al suceso llevaron a la oposición conservadora a defender la creación de una comisión técnica independiente para esclarecer lo ocurrido, idea apoyada por el primer ministro, el socialista António Costa.