internacional
La aviación egipcia responde con la fuerza prometida por El-Sisi
Se intensifican las operaciones en el Sinaí tras el atentado de Al Rauda con más de 300 muertos.
Exterior de la mezquita de Al-Rauda en la que tuvo lugar el brutal atentado. STRINGER
mikel ayestaran | el cairo
Días de duelo nacional en Egipto tras sufrir el mayor atentado de su historia moderna. Las fuerzas armadas intensifican sus operaciones en el Sinaí como respuesta a la operación yihadista contra una mezquita en la que 305 personas perdieron la vida, entre ellas 27 niños. El presidente, Abdul Fatah el-Sisi, prometió «venganza» y una «respuesta brutal» tras el atentado y la aviación egipcia «logró perseguir a los terroristas, destruyó varios vehículos que participaron en el ataque y sus ocupantes murieron», anunció el portavoz del Ejército Tamer Rifai sin dar mayores detalles. Esta información, como toda la que llega del Sinaí, es imposible de contrastar ya que esta parte del país está cerrada a la prensa nacional e internacional y es un enorme agujero negro informativo en el que se desarrolla desde hace años una guerra sin testigos.
El Ejército decretó el toque de queda en Bir el-Abed, localidad en la que se encuentra la mezquita de Al Rauda, el objetivo de un ataque que, hasta el cierre de esta edición, no ha reivindicado ningún grupo. La Fiscalía ofreció los primeros detalles de la investigación e informó, según recogió la agencia oficial Mena, que «entre 25 y 30 elementos takfiríes (radicales)» tomaron parte en el atentado del viernes, día sagrado para los musulmanes, e izaron «la bandera del Dáesh», acrónimo en árabe del grupo yihadista Estado Islámico (EI).
La Fiscalía describió también el modus operandi de un comando que llegó a la zona en el momento del inicio de la oración más importante de la semana «en cinco vehículos todoterreno» y se desplegó de tal forma que bloqueó puertas y ventanas del templo antes de disparar de forma «indiscriminada» con armas de fuego automáticas contra los fieles. Los atacantes iban ataviados con ropa de camuflaje militar y con camisetas negras.
Además de ordenar los primeros ataques aéreos, El-Sisi convocó una reunión de urgencia con los responsables de su cúpula de seguridad para analizar las respuestas posibles. El presidente, que cambió recientemente a sus encargados de seguridad, mantiene el estado de emergencia en el Sinaí desde octubre de 2014, tras un atentado en el que murieron 33 militares.
El-Sisi ha logrado un acuerdo con las tribus locales para que cooperen en la lucha contra los grupos extremistas y las operaciones militares son constantes, pero no es suficiente para detener los atentados.