La guerra siria y el infierno de Guta: decenas de muertos en un día de ataques
Heridos en condiciones muy precarios. BADRA
efe | beirut
Guta Oriental, el principal feudo opositor de las afueras de Damasco, vivió ayer de nuevo una jornada sangrienta con decenas de muertos y cientos de heridos por los bombardeos y disparos de artillería, que han suscitado que la ONU exija «una suspensión inmediata» de la violencia. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los fallecidos, entre los que hay cuatro menores de edad, perdieron la vida por los bombardeos de la aviación siria y la rusa, así como por el fuego de artillería de las fuerzas gubernamentales, contra distintas partes de Guta Oriental.
No obstante, Moscú negó ayer cualquier implicación en los ataques. El Observatorio informó de que helicópteros militares arrojaron barriles de explosivos contra las localidades de Kafr Batna, Madira, Hamuriya y Zamalka, mientras que aviones de combate golpearon Yisrin, Ain Tarma, Mesraba y Arbín.
Las tropas leales al Gobierno sirio dispararon, además, cohetes de tipo tierra-tierra contra Mesraba y Madira. La Defensa Civil Siria, que presta labores de rescate en zonas fuera del control del Gobierno, confirmó en Twitter que al menos veinte civiles perecieron en Kafr Batna.
Los también llamados cascos blancos publicaron un vídeo grabado minutos después de uno de los ataques en Kafr Batna, en el que se veía a sus voluntarios y civiles sacando cadáveres y heridos, con los cuerpos polvorientos, de los escombros de un edificio destruido.
Desde el domingo, Guta Oriental es escenario de una escalada de las hostilidades, que ha causado 310 muertos, entre ellos 72 menores, y 1.650 heridos, de acuerdo al recuento del Observatorio. En declaraciones a Efe, el responsable de seguridad de la ONG francesa Unión de las Organizaciones de Socorro y Auxilio Médico (UOSSM), Ahmad Dbis, reveló que el centro médico Al Rahma de la población de Haza, en Guta Oriental, ha quedado parcialmente fuera de servicio por los ataques.