Israel y la Autoridad Nacional Palestina estudian como aliviar las pésimas condiciones de los civiles
La ONU critica el castigo colectivo a los palestinos por parte de Sharón
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, criticó hoy el «castigo colectivo» a los palestinos por parte del gobierno de Israel. La declaraci
Una mujer palestina pasea con sus dos hijos por el campo de refugiados de Jenín
El secretario de la ONU añadió que en repetidas ocasiones condenó los atentados suicida y confirmó el derecho de Israel a la autodefensa, según indicó su portavoz en Nueva York. Sin embargo, «la autodefensa no justifica ninguna medida que degenere en un castigo colectivo», agregó. Agregó que está «intranquilo» por reportes según los cuales el gobierno israelí está considerando el traslado forzado de familiares de atacantes suicida de Cisjordania a la Franja de Gaza. Por otra parte, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel reanudaron ayer los contactos para ver cómo aliviar la pésima situación de la población palestina en los territorios ocupados, ya que por ahora no se vislumbra una retirada militar israelí. Las delegaciones estarán encabezadas por el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Simón Peres, y el ministro palestino de Gobernación Local, Saeb Erekat. Por parte israelí también participará el ministro sin cartera Dani Navé -en representación del primer ministro Ariel Sharón- y el director general del Ministerio de Finanzas, Ohad Marani. En las conversaciones, que fueron interrumpidas el martes tras el atentado contra un autobús civil israelí en el asentamiento judío de Emanuel, las partes estudiarán una serie de medidas ya aprobadas por el Gobierno israelí para mejorar la situación de la población palestina, bajo toque de queda en Cisjordania desde hace un mes y completamente aislada por el Ejército en la franja de Gaza. La principal de esas medidas, todas ellas de carácter económico y humanitario, es el levantamiento del toque de queda durante las horas de sol, a fin de permitir a la población salir de sus casas y con ello reactivar la actividad comercial en los territorios palestinos. Ambas delegaciones también estudiarán la forma de reabrir las carreteras de Cisjordana al paso de mercancías y de autorizar a 5.000 obreros palestinos a entrar en el territorio de Israel para trabajar.