Los psiquiatras dictan que el asesino de Jessica y Holly puede ser juzgado
Ian Huntley, el presunto asesino de las niñas británicas Holly Wells y Jessica Chapman, fue declarado mentalmente apto para ser sometido a un juicio ante un tribunal, tras ser examinado por expertos médicos, durante una audiencia celebrada esta mañana en un tribunal de Peterborough (centro). Huntley, que llegó al tribunal rodeado de fuertes medidas de seguridad, ha permanecido internado en el hospital de alta seguridad de Rampton donde se le ha sometido a exámenes psiquiátricos para determinar si era «apto» para someterle a un juicio. El fiscal Karim Jalil leyó durante la audiencia las conclusiones del informe elaborado por el psiquiatra-forense Christopher Clark en el que se concluye que Huntley no padece trastornos psiquiátricos. Huntley «no sufría ninguna enfermedad mental importante» y no «hay evidencias de que haya sufrido ningún desorden de personalidad», añadió Khalil. El ex conserje del colegio en el que estudiaban las dos niñas, de 28 años, deberá permanecer bajo custodia hasta el próximo 15 de noviembre cuando su caso será escuchado ante un tribunal de Norwich, junto con su novia Maxine Carr, a la que se acusa de obstrucción a la justicia. Huntley se enfrenta a dos cargos de asesinato y un cargo de conspiración para obstruir a la justicia, por el secuestro y asesinato de Holly y Jessica, ambas de 10 años, que desaparecieron el pasado 4 de agosto en Soham, en el condado de Cambridgeshire (Inglaterra), y cuyos cadáveres fueron encontrados trece días después a más de 10 kilómetros de sus casas en Suffolk. Huntley fue trasladado de la clínica psiquiátrica a la cárcel y espera allí a que se inicie el juicio por el asesinato de las dos niñas. El juez tomó la decisión en base a un informe psiquiátrico, que establece que no hay indicios de que Huntley esté mentalmente perturbado. Nervioso Según los periodistas presentes en la sala, el acusado parecía nervioso e incluso temblaba cuando le comunicaron la decisión. El edificio del tribunal contó con un dispositivo especial de seguridad. Tras su detención en agosto pasado junto con su novia Maxine Carr, Huntley fue trasladado a una clínica psiquiátrica en Rampton, cerca de Sheffield, porque en el interrogatorio policial sólo dijo frases inconexas. El joven está acusado de haber asesinado, el pasado sábado 4 de agosto, a las niñas Holly Wells y Jessica Chapman, de diez años, en Soham, cerca de Cambridge. Durante dos semanas afirmó haber sido el último en hablar con las pequeñas poco antes de su desaparición. Incluso fue entrevistado por la prensa y ayudó a la policía a organizar ruedas de prensa. Tras la búsqueda más grande llevada a cabo jamás por la policía británica, se encontraron los cadáveres de las niñas. El crimen desató una enorme conmoción en toda Gran Bretaña. Carr, quien trabajó de profesora asistente en la escuela de las pequeñas, está acusada de haber intentado engañar a la Justicia durante las dos semanas que duró la búsqueda. La policía tuvo que proteger ayer el furgón que trasladó al presunto asesino hasta la sala para escuchar el veredicto de los psiquiatras ante la avalancha de ciudadanos que le increpaban por su acción.