La causa del siniestro, en el que perdieron la vida dos niños norteamericanos, parece ser la calefacción
Mueren 12 personas en el incendio de un tren nocturno en Francia
Doce personas murieron en la noche del martes al miércoles al incendiarse, posiblemente por un cortocircuito en el sistema de calefacción, u
Cuando el tren expreso D 261, que cubría el trayecto entre París y Munich, circulaba al ralentí muy cerca de la ciudad francesa de Nancy, al Este del país, a un funcionario de la SNCF, la compañía ferroviaria gala, le extrañó que de uno de los vagones se desprendiese una espesa humareda. Eran las 2.15 horas de la madrugada del martes. El agente activó de inmediato el dispositivo de emergencia, que consiste en cortar la alimentación eléctrica de la vía para inmovilizar el convoy. Inmediatamente se avisó a los bomberos que llegaron al lugar en pocos minutos. Una vez que los servicios de rescate alcanzaron el tren comprobaron con estupor la dimensión de la tragedia: un coche-cama había ardido, segando la vida de doce pasajeros que dormían en las literas, y provocando heridas de consideración a otras nueve. Varios extranjeros Entre las víctimas mortales se contaron seis hombres, cuatro mujeres y dos niños, de 8 y 12 años. La prefectura de Nancy confirmó a primera hora de la tarde de ayer miércoles que entre los fallecidos había cinco estadounidenses -entre ellos un niño de ocho años y una niña de doce-, tres alemanes, una pareja de rusos, un húngaro y una mujer de nacionalidad griega. Todo indica que la incendio pudo deberse a un fallo en el circuito eléctrico del tren, que a su vez alimenta el sistema de calefacción. Un directivo de la compañía alemana Deustche Bahn, propietaria del expreso, manifestó a una emisora de radio francesa que las llamas se originaron en el compartimento de revisores, punto desde el que se extendieron al resto del coche-cama, destruyendo completamente dos compartimentos. La prefectura de Nancy y la Fiscalía de la República han abierto una investigación para dirimir las responsabilidades de esta tragedia, mientras el presidente francés, Jacques Chirac, expresó ayer su «dolor y compasión» con las familias de las víctimas.