Netanyahu desafía al mundo en la ONU y decenas de países se levantan en un boicot
El dirigente israelí dice a quienes reconocen el Estado palestino que «asesinar judíos tiene recompensa». Recuerda a Occidente que el Mossad ha evitado atentados en sus países «salvando miles de vidas»
El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu habla durante el Debate General de la 80ª sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas este viernes en Nueva York.
Benjamín Netanyahu se presentó ayer ante la ONU con un discurso desafiante y un alegato a favor de la guerra que se lleva a cabo en Gaza tras el «despreciable» atentado de Hamás del 7 de octubre. El primer ministro israelí defendió la operación militar en la Franja y aseguró que «no volveremos atrás». Su propósito, dijo, es «acabar el trabajo». Dio orden den que su discurso se retransmitiera a toda la población de Gaza mediante altavoces que el ejército dijo que había colocado estratégicamente en camiones militares en la frontera y, al parecer, a través de un sofisticado programa del Mossad que lo envía a todo aquel residente en el territorio que tiene el móvil activo. No se ha podido comprobar y los residente en Gaza dice que no han escuchado nada, ni en sus teléfonos supuestamente intervenidos ni a través de la frontera, que está a varios kilómetros de distancia.
Un gran número de delegados presentes en la sala central de Naciones Unidas donde se desarrolla la Asamblea General se han marchado cuando el líder hebreo subió al estrado. Las ausencias se hicieron muy notorias. Una gran parte del aforo se quedó vacío. Más de 160 socios se han sumado al reconocimiento del Estado palestino hasta el momento y rechazado diametralmente las acusaciones del jefe del Gobierno hebreo de que «recompensan al terrorismo».
Aún así, Netanyahu aprovechó su turno de palabra para recriminarles una vez a quienes han hecho ese reconocimiento que siembran el antisemitismo y difunden el mensaje de que «asesinar judíos tiene recompensa».
En la calle, una multitudinaria manifestación desfiló desde Times Square hasta la sede de Naciones Unidas. En algunas calles próximas permanecen aparcados camiones que Israel había contratado con publicidad en sus costados recordando la masacre del 7 de octubre de 2023.
Poco antes del discurso, en una sala de la propia institución, los representantes hebreos proyectaron la película que documenta los estragos de Hamás cometidos contra los kibutz próximos a la Franja en aquella fatídica fecha. El propio primer ministo leyó una lista con los nombres de los rehenes aún en poder de la milicia. Los llamó «héroes». En la solapa de la chaqueta, el madatario exhibió un pin con un código QR que cualquiera puede escanear y conocer «por qué luchamos y por qué debemos ganar. Está todo aquí", dijo él mismo. También negó que en la Franja haya hambruna y que los niños mueran por eso.
Además, mostró un mapa de Oriente Medio, en el cual tachó una tras otra las «amenazas» a las que se ha enfrentado Israel desde finales de 2023. «Hemos derrotado duramente a los hutíes; aplastamos la mayor parte de la maquinaria terrorista de Hamás. Paralizamos a Hezbolá y eliminamos a casi todos sus líderes", enumeró Netanyahu tras hacer gala de la operación que llevó a cabo su servicio de Inteligencia con los buscapersonas explosivos, que mataron a varios militantes y dejaron con graves heridas a otros miles. ¿Recuerdan esos buscapersonas? Llamamos a Hezbolá, y créanme, captaron el mensaje. Y miles de terroristas, miles de terroristas, cayeron al suelo", dijo con un tono más propio de sus discursos en casa que en una asamblea de la ONU.