Estados Unidos negocia en secreto con Rusia un plan de paz sin Ucrania ni la UE
Un documento de 28 puntos inspirado en la hoja de ruta de Gaza podría ser presentado ya
Fotografía tomada de la cuenta oficial de X de la asistente especial del presidente y asesora de comunicaciones de la Casa Blanca @MargoMartin47, que muestra al presidente de Estados Unidos, Donald Trump (d) posando con el jugador de fútbol, Cristiano Ronaldo en la Casa Blanca en Washington (EE.UU.). Cristiano Ronaldo, capitán de la selección portuguesa de fútbol y jugador del Al-Nassr saudí, cenó este martes en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Donald Trump, como parte de la delegación que acompaña al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmám, en su visita a Estados Unidos.
Alentado por el éxito que ha cosechado su hoja de ruta para lograr la paz en Gaza, el presidente de EE UU, Donald Trump, negocia en secreto con Rusia el marco de un plan para poner fin a la invasión de Ucrania con las bases que él y su homólogo Vladímir Putin sentaron durante la reunión que mantuvieron en Alaska el verano pasado. Según desvelaron este miércoles varios medios estadounidenses, se trata de un acuerdo de 28 puntos divididos en cuatro grandes bloques: la paz en el país eslavo, las garantías de seguridad, la seguridad en Europa, y las futuras relaciones entre Washington, Moscú y Kiev.
Según Axios, el enviado especial Steve Witkoff, mano derecha de Trump para asuntos de pacificación, es quien ha discutido la propuesta con su homólogo ruso, Kirill Dmitriev, que dirige un fondo soberano de inversión. «Sentimos que se está escuchando la postura de Rusia», afirmó este último al portal informativo. Un alto funcionario ruso lo corrobora, afirmando que el Kremlin parece satisfecho con el contenido. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha desmentido que esté llevando a cabo «negociaciones oficiales» al respecto.
De acuerdo con las informaciones publicadas, Witkoff también habría discutido el plan con Rustem Umerov, su contraparte ucraniana, aunque nadie del Gobierno de Kiev ha hecho comentarios al respecto. Con los que no se habría consultado es con los diplomáticos europeos, en la confianza de que aceptarán cualquier paz y pagarán la factura. También se espera que los ucranianos estén más dispuestos a firmar debido a su actual precariedad militar y la debilidad de la figura de Volodímir Zelenski, sobre la que acecha una grave trama de corrupción.
No ha trascendido ninguno de los puntos recogidos en el plan, que se podría presentar esta misma semana o, a más tardar, la que viene. Eso sí, teniendo en cuenta propuestas anteriores, sobre la mesa estarán seguro las concesiones territoriales. El mandatario ucraniano ya reconoció en su día que su país no podrá retener todo lo que abarcan los mapas internacionalmente reconocidos y, aunque el discurso doméstico continúa siendo de intransigencia total en este punto, se da por hecho que Crimea está perdida. Las dudas se centran en los cuatro territorios continentales que Moscú se anexionó mediante una reforma constitucional.
Rusia ya controla la totalidad de Lugansk y libra las batallas más intensas en Pokrovsk. Se trata de un punto neurálgico de Donetsk, la segunda provincia que compone la región del Donbás, y, aunque las tropas ucranianas aún no han cedido, su situación es crítica. Si la ciudad cae, la defensa de otras localidades clave, como Sloviansk y Kramatorsk podría resultar verse seriamente comprometida. Los rusos también administran ya la mayoría de Zaporiyia —incluida la principal central nuclear de Europa— y de Jersón, aunque en la capital homónima continúa ondeando la enseña azul y amarilla.
Zelenski parece dispuesto a congelar la línea actual del frente y ceder ‘de facto’ la soberanía del territorio ya ocupado sin renunciar a él de forma oficial. Putin, por su parte, busca un reconocimiento más firme de todo el territorio que componen las cuatro provincias. Además, Kiev insiste en que primero se debe declarar un alto el fuego y luego negociar la paz, pasos que Moscú revierte.
El último gran contencioso estará en las garantías de seguridad, ya que el Kremlin se niega rotundamente a que haya tropas de la OTAN en territorio ucraniano e incluso ha exigido su desmilitarización, algo que, obviamente, Zelenski nunca aceptará dada la desconfianza que marcará durante mucho tiempo las relaciones entre ambos países.
Polonia despliega soldados
Sólo quedaba abierto en Polonia un consulado de Rusia, el de Gdansk, y pronto será historia. Las autoridades de Varsovia anunciaron este miércoles que ordenarán su clausura a la vez que el país arranca un despliegue de hasta 10.000 soldados para proteger su infraestructura crítica frente a actos de sabotaje como el sufrido el lunes pasado en la línea ferroviaria que une Polonia y Ucrania. Además, el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, advirtió a Moscú de que su gobierno responderá a las provocaciones «y no solo por la vía diplomática».
Sikorski denunció que Rusia está intensificando sus ataques de baja intensidad contra su país. «En los últimos días, se han producido acciones por parte de servicios extranjeros que podrían haber causado un accidente ferroviario y la muerte de muchas personas. Cuando la intención detrás del espionaje y el sabotaje es causar bajas humanas, ya estamos ante terrorismo de Estado», sentenció.
El Reino Unido informó este miércoles de que un buque espía ruso, el Yantar, dedicado a hacer un mapa de los cables submarinos, ha entrado en varias ocasiones en sus aguas territoriales.