La paliza mortal a un joven de extrema derecha eleva la crispación política en Francia

Los agresores que golpearon a Quentin eran "al menos seis", indicó este lunes el Ministerio Público

EFE

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Agencias

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La muerte el pasado sábado de un joven militante de extrema derecha tras recibir una paliza presuntamente por parte de un grupo de izquierda radical ha acentuado la crispación política en Francia. El país vecino asiste a una lluvia de críticas contra la Francia Insumisa (afines a Sumar o Podemos) después de este suceso trágico. Quentin Deranque, de 23 años, se encontraba hospitalizado desde el jueves, cuando se produjo una pelea entre jóvenes de ideologías opuestas cerca de la prestigiosa universidad Sciences Po Lyon, donde participó en una conferencia de la eurodiputada insumisa Rima Hassan. "La ultraizquierda es la responsable de estos hechos", aseguró este lunes el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez. La Fiscalía de Lyon se mostró más prudente e indicó que "intenta identificar a los autores directos de estas agresiones criminales" dentro de la investigación abierta por "homicidio voluntario". Por ahora no hay ningún detenido. No obstante, la cadena TF1 difundió un vídeo, grabado por un vecino y cuya veracidad fue certificada por la Policía, en el que se veía a tres chicos en el suelo que eran apalizados por un grupo más numeroso.

Los agresores que golpearon a Quentin eran "al menos seis", indicó este lunes el Ministerio Público. Dos de los militantes ultras recibieron patadas en la cabeza, siendo el asesinado probablemente uno de ellos. Antes de esos hechos se había producido una pelea entre jóvenes de ideologías opuestas a unos 400 metros de Sciences Po. Allí tuvo lugar una conferencia de Hassan que el colectivo Nemesis -un grupo de mujeres nacionalistas y xenófobas- intentó boicotear.

Ese grupo de mujeres de extrema derecha había ido cerca de esa facultad para desplegar una pancarta en contra de la celebración del acto de la eurodiputada, con raíces palestinas, y había pedido a unos hombres que de "manera voluntaria" ejercieran como "servicio de orden" para su defensa en caso de que la situación degenerara. Nemesis, que se dedica a reventar mítines o manifestaciones de la izquierda sin recurrir directamente a la violencia física, presentó a Quentin como uno de los jóvenes que debían protegerlas, pegando a los estudiantes de la ideología contraria si hacía falta.

Versiones contradictorias "En la República, ningún motivo ni ideología justifican en ningún caso la muerte de alguien", subrayó el presidente francés, Emmanuel Macron. Como el resto de los miembros de ese improvisado "servicio de orden", la víctima pertenecía a varios grupúsculos de la derecha radical. Había militado, por ejemplo, en la ultranacionalista Acción Francesa y en el colectivo neofascista Allobroges Bourgoin. Por ahora, las versiones se contradicen respecto al origen de la pelea que desembocó en su muerte. De un lado, el abogado de la familia afirmó que un grupo de individuos "mucho más numerosos y armados" les pusieron una "trampa". Por el otro, un estudiante presente en el lugar de los hechos explicó al diario digital Mediapart que fueron los ultraderechistas los que empezaron el enfrentamiento: "Nos lanzaron una antorcha o fuegos de artificios que impactaron en la cara de uno de nosotros".

Según ese mismo medio, un asistente parlamentario de la Francia Insumisa se encontraba cerca del lugar de los hechos, pero se desconoce si participó en la pelea que degeneró en la paliza mortal. Se trata de Jacques-Élie Favrot, que trabajaba para el diputado Rapha%l Arnault, quien fundó hace unos años el movimiento antifascista la Jeune Garde, ilegalizado en 2025 por el Ministerio del Interior y que está pendiente de un recurso ante el Consejo de Estado. "Favrot desmiente formalmente ser el responsable de este drama", indicó al diario galo Le Monde el abogado del asistente, que ha abandonado temporalmente su cargo.

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Mélenchon bajo el foco "En la República, ningún motivo ni ideología justifican en ningún caso la muerte de alguien", aseguró en la red social X el presidente galo, Emmanuel Macron. A diferencia del jefe del Estado, varios miembros del Ejecutivo han culpado a la Francia Insumisa. El partido de Jean-Luc Mélenchon tiene "una responsabilidad moral en la violencia exacerbada" en el país, dijo este lunes Maude Bregeon, portavoz gubernamental. Unas críticas parecidas han sido formuladas por representantes de la derecha tradicional de Los Republicanos y también de la extrema derecha. Tras lo ocurrido, Mélenchon expresó su "conmoción", "empatía" y "compasión" hacia "la familia y los allegados" del joven asesinado. La Francia Insumisa ha rechazado de manera reiterada la violencia política y se ha opuesto a su uso, ya sea en manifestaciones o en otros ámbitos. Pero en los últimos años ha tejido alianzas electorales con amplios sectores de la izquierda, desde el Partido Socialista hasta el Nuevo Partido Anticapitalista (extrema izquierda) o los antifascistas de la Jeune Garde. Unos vínculos con los sectores más radicales a ese lado ideológico que ahora la ponen en aprietos cuando falta un mes para las elecciones municipales en el país vecino.