Netanyahu amenaza a España: «Pagará un precio inmediato por su guerra diplomática"

Sánchez contraataca, insta a suspender el acuerdo UE-Israel y pide no permitir «una nueva Gaza en Líbano"

Pedro Sánchez durante su intervención en el ‘European Pulse Forum’, organizado por Político y BeBartlet en Barcelona.Quique García

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EFE / Europa Press
Jerusalén / Madrid

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El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, acusó ayer a España de «librar una guerra diplomática» contra su país, por lo que ordenó expulsar a los representantes españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC, por su siglas en inglés) para la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza.

«Quien ataque al Estado de Israel en lugar de a los regímenes terroristas, quienquiera que haga esto, no será nuestro socio en el futuro de la región», afirmó en un vídeomensaje. «No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía ni esta hostilidad. No permitiré que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello».

El líder israelí acusó a España de difamar a los soldados del Ejército israelí, a raíz de las críticas del Gobierno español a los distintos conflictos en los que el país se ha involucrado, y aseguró que no «permanecerá impasible» ante los ataques. «Por lo tanto, he ordenado la expulsión de los representantes españoles del centro de coordinación en Kiryat Gat, después de que España haya optado repetidamente por oponerse a Israel», añade.

El Ministerio de Exteriores israelí anunció ayer la decisión, motivada por lo que califican como un «sesgo antiisraelí tan flagrante» del Ejecutivo del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. Según Exteriores israelí, España ha sido notificada formalmente de la decisión, así como Estados Unidos también fue informado con antelación.

El CMCC es el centro multinacional establecido a finales de noviembre en Kiryat Gat (sur de Israel) para avanzar con el plan de paz promovido por Estados Unidos y de cara a una futura reconstrucción y estabilización de la devastada Franja de Gaza.

Sánchez contraataca

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió ayer instanco a las instituciones de la UE a suspender el acuerdo de asociación con Israel: «No permitamos una nueva Gaza en el Líbano, porque, ante violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario, Europa tiene que actuar con coherencia».

En el European Pulse Forum 2026, organizado por Politico y beBartlet en el CosmoCaixa de Barcelona, ha defendido esta suspensión «por coherencia y también por empatía» y para que la posición mantenida por la Unión en Ucrania sea apoyada por el resto del mundo.

«España, por supuesto, está preparada para dar ese paso junto con otros muchos países europeos», ha dicho, y ha considerado evidente que Israel está atropellando y violando muchos de los artículos del acuerdo de asociación.

Sánchez ha hecho una defensa de la UE y de su apuesta por un orden global basado en reglas, pero ha recordado que debe ser firme en defender el derecho internacional. «No podemos quedarnos solamente con el lamento, la frustración. Basta con mirar a Gaza para ver cuáles son las consecuencias de esta violación que se está haciendo del derecho internacional», ha añadido.

Pendientes de Europa

Según él, muchos países del sur global están pendientes de la posición que tome Europa, y los europeos no deben renunciar a ser un faro para el mundo, sino avanzar en esta dirección: «No necesitamos unanimidad para avanzar; necesitamos voluntad, voluntad política», ha dicho en referencia al sistema de decisión de la UE.

Ha defendido que, en un momento en que detecta un retroceso en la solidaridad global, los líderes de Europa deben hacer lo que «esperan y desean sus ciudadanos»: involucrarse ante los desafíos globales de la humanidad y rearmarse moralmente. «Europa no solamente es rearmarse para hacer frente a sus problemas de seguridad y de defensa, sino también rearmarse en lo moral para poder contribuir al desarrollo estable y de paz en el conjunto del mundo», ha sostenido.

Sánchez ha contrapuesto la posición de repliegue que ve en algunos países respecto al mundo con la que debe tomar Europa: «No hay que caer en la tentación de pensar que, en un mundo cada vez más tensionado, la solución es replegarse».

Ha rechazado mirar para otro lado ante las violaciones del derecho internacional y ante el uso del comercio como «armas contra supuestos socios», porque sería asumir el marco de debate y las formas de las fuerzas reaccionarias.

Por eso, lamenta que estas fuerzas aseguren que Europa se está quedando atrás: lo ha ejemplificado con cifras del estado del bienestar que no se encuentran en otros lugares —ha destacado—, y ha añadido que Europa «es confianza, es predictibilidad, es estabilidad para con el resto del mundo».

En esta apertura al mundo, según él, se debe incluir la apertura al comercio, al talento y a las ideas (ha aludido a acuerdos con Mercosur, India, China, EE UU y África) y también la apertura a la «migración legal, segura y ordenada».

La medida adoptada ayer por Israel supone la última escalada en la disputa diplomática entre ambos países, cuyas relaciones se han ido deteriorando a partir de los ataques terroristas de Hamás del 7 de octubre y la posterior ofensiva del Ejército israelí en la Franja de Gaza, cuya brutalidad (más de 72.000 muertos) ha sido criticada por el Gobierno español.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, señaló este viernes que las descalificaciones de Israel contra España «son una vez más absurdas y calumniosas», refiriéndose a los últimos comentarios del Gobierno israelí, uno de cuyos ministros dijo de Pedro Sánchez que es «un completo y absoluto don nadie».

Albares, en una entrevista en la televisión pública española, acusó a Israel de «intentar malograr» la negociación entre EE UU e Irán para frenar la guerra, incluso antes de que se sienten en Islamabad, al continuar con los bombardeos en Líbano.

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La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, dijo que se tiene que mostrar «hostilidad».