Donald Rumsfeld reitera la necesidad de unión de los aliados para poder derrocar a Sadam Husein
El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, pidió ayer la unidad de sus aliados para presionar al régimen de Sadam Husein y advirtió de que retrasar los preparativos para la guerra representaría una señal de inseguridad. Rumsfeld reconoció ayer que la fuerza de la OTAN reside en que «no esperamos que todos los miembros sean parte de todas las empresas», pero recalcó que en el caso de Irak la unidad y resolución de los aliados es una forma de presionar al régimen de Sadam Husein. Ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, que se celebra con el telón de fondo del profundo desacuerdo entre Alemania y EE.UU. sobre la oportunidad de atacar a Irak para desarmarlo, Rumsfeld comentó que «irónicamente quienes piden que se retrasen los preparativos de guerra podrían muy bien provocar que esa guerra sea más probable». «Retrasar los preparativos», añadió el secretario, «sería una señal de inseguridad y no de unidad y resolución...y no hay posibilidad de que Sadam Husein acepte voluntariamente un desarme o escape» si nota falta de resolución. El discurso del secretario de Defensa empezó con comentarios irónicos sobre la polémica que han causado sus declaraciones recientes sobre la «vieja Europa», entendida como los países que, como Francia y Alemania, no apoyan la postura de EEUU. «Es un placer especial volver a la vieja Europa. Me han dicho que cuando utilicé este término el otro día causé algo de irritación. Francamente no lo entiendo. A mi edad, la palabra viejo es un término cariñoso», dijo. En su discurso, el secretario de Defensa elogió, en cambio, a los países que se han mostrado convencidos por la argumentación estadounidense sobre Irak. Calificó de «valiente» la carta de ocho países europeos, en la que se reconocía el peligro que representa Irak para la seguridad en el mundo y señaló que cada vez más países se suman a esta posición. Añadió que tras la presentación del secretario de Estado, Colin Powell, de pruebas contra Irak en el Consejo de Seguridad «es difícil creer que todavía puedan subsistir dudas en las mentes de personas razonables». El secretario de Defensa dijo que nadie quiere la guerra y que la guerra nunca es la opción más fácil, pero que hay que contraponer los riesgos de una guerra al riesgo de no hacer nada. «Puede resultar difícil para algunos entender lo fundamentalmente que el 11 de septiembre transformó nuestro país», explicó Rumsfeld.