Rusia, Francia y Alemania enmiendan la resolución de Bush ante la ONU
Los esfuerzos de Estados Unidos por conseguir el consenso internacional ante su propuesta de resolución para Irak siguen sin dar frutos concretos. Ni el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ni los países que se opusieron a la primera propuesta norteamericana, Francia, Rusia y Alemania, parecen querer darle el visto bueno a la tercera propuesta que el Consejo de Seguridad podría votar hoy. «No constituye un cambio fundamental» respecto a la anterior, dijo ayer Kofi Annan. Sin embargo alabó que se hubieran tenido en cuenta algunas de sus sugerencias, y afirmó que apoyará la resolución que el Consejo pueda adoptar. Aún así advirtió que «mientras haya ocupación, la resistencia crecerá» dando a entender que no comparte el papel que Estados Unidos seguiría desempeñando en Irak en virtud del nuevo borrador. Por su parte Rusia, Francia y Alemania presentaron ayer conjuntamente varias enmiendas al proyecto que se debatía a puerta cerrada en la ONU y que según el embajador ruso Sergey Lavrov, «deberían servir para alcanzar un consenso». Según sus palabras, sus propuestas deberían «clarificar algunos puntos ambiguos» como la fecha en la que deberían finalizar las responsabilidades de las fuerzas de ocupación. La nueva propuesta, respaldada por Camerún, Reino Unido y España, propone el 15 de diciembre para que el Consejo Iraquí organicé un calendario electoral pero sigue sin ofrecer un papel claro a la ONU en la transición política del pais. La muerte de Bernal Las Brigadas del mártir de Mehrab, un grupo desconocido hasta el momento, reivindicaron el asesinato del agente del Centro Nacional de Inteligencia José Antonio Bernal, asesinado el pasado jueves en Bagdad a la puerta de su domicilio. Fue a través de un comunicado escrito en árabe, que arrojaron a un patio interior de la oficina que la agencia EFE tiene en la capital iraquí. El texto consta de sólo dos párrafos y explica que la acción fue una «venganza» por el encarcelamiento en España de «112 seguidores de los señores Al-Sadr», en lo que podría ser una referencia a los acusados de pertenecer a Al Qaida apresados por orden del juez Garzón.