El Ejército abre una investigación sobre la muerte por un disparo del soldado español
Apenas unas horas después del trágico suceso que le costó la vida al sargento Luis Puga Gándara, el Ministerio de Defensa ha impulsado una serie de medidas encaminadas a controlar las llamadas que se realicen desde el exterior a la base de Diwaniya. Según trascendió ayer, cualquier persona que quiera comunicarse con algún militar destinado al acuartelamiento iraquí deberá comunicarlo previamente al ministerio. Ludwing, como le apodaban, telefoneó el sábado a su padre desde Irak y le dijo que estaba «aburrido pero contento». El domingo, entre las 11.00 y las 12.00, llamó a cada uno de sus cinco am-gos del barrio de Teis. En sus círculos de amistades, interpretan este hecho como una «premonición de lo que iba a ocurrir» o una «despedida», ya que el sargento, desde julio, nunca contactó con tantos amigos a la vez Mientras, en la base española de la Plus Ultra en Diwaniya se ha abierto una investigación de ofi-cio a cargo del servicio jurídico del Ejército, pero lo está llevando los miembros de la Guardia Civil que asesorarn al gobernador de Diwaniya en temas de seguridad en la zona. Uno de sus mejores amigos «Era uno de sus mejores amigos. Está destrozado y recibiendo atención del servicio de psicología que tenemos en el hospital de campaña». Así se refirieron ayer los responsables de la Brigada Plus Ultra al soldado a quien se le disparó el arma que mató al sargento Luis Puga Gándara. Como Luis, pertenece a la Unidad de Zapadores de la Brigada Aerotransportable Ligera (Brilat), con sede en Figuerido. Los dos dormían en la misma garita, en la parte central de la base España, en Diwaniya. Su nombre todavía no se ha hecho público porque se ha abierto una investigación de oficio para aclarar lo ocurrido. «Es el trámite ordinario para estos casos», declaró un portavoz del contingente. La están llevando a cabo los miembros de la guardia civil destacados en Diwaniya, un grupo reducido que se dedica habitualmente a asesorar al gobernador de la provincia en materias de seguridad. «Lo que sí ha quedado establecido es que el accidente se produjo cuando el compañero de Luis preparaba su arma para hacer una guardia. Por lo que parece, a la espera de una autopsia en territorio nacional, el disparo alcanzó al sargento a la altura de la cadera y la bala, al introducirse en el cuerpo, tomó una curva ascendente . Le destrozó la arteria aorta y la vena cava». Por expreso deseo de la familia, los restos mortales del sargento volarán hasta Vigo, donde será enterrado hoy.