Grozni acusa a Putin, pero Moscú achaca el crimen a una venganza de los independentistas
Los servicios secretos rusos niegan haber matado al líder histórico de Chechenia
El dirigente radical checheno Selimjan Yandarbiev muere en un atentado en su exilio de Doha
El que fuera presidente de Chechenia y uno de los más radicales dirigentes independentistas, Selimjan Yandarbiev, murió ayer tras un atentado con bomba contra su vehículo en Doha, capital de Qatar. Yandarbiev vivía exiliado con su familia en Doha y Rusia había solicitado en numerosas ocasiones su extradición. La Fiscalía rusa le acusaba de estar relacionado con la toma de rehenes en el teatro moscovita de Dubrovka en octubre de 2002, en la que murieron 129 rehenes y 41 asaltantes. No se ha dado ninguna información sobre las circunstancias exactas del atentado, que aún no ha sido reivindicado, pero el Servicio de Información Exterior ruso (SVR) ha negado cualquier implicación en el atentado y fuentes de seguridad rusas han señalado incluso que el crimen podría estar relacionado con los grupos que financian desde el extranjero a los movimientos independentistas, para quienes el dirigente asesinado podría haberse vuelto peligroso. No obstante, el Gobierno independentista checheno ha negado que el asesinado tuviera relación alguna con la financiación de los rebeldes y ha acusado al régimen de Vladimir Putin de estar detrás del atentado. A la salida de los rezos Yandarbiev, que en un primer momento resultó gravemente herido en el atentado, fue trasladado en una unidad de cuidados intensivos al hospital de Al Hamad, donde falleció, según indicó una fuente del centro sanitario que pidió el anonimato. Su hijo Dawud, de 13 años, resultó herido pero su estado «es estable». Los dos regresaban de la oración del viernes en una mezquita en Doha. Selijman Yandarbiev, uno de los dirigentes chechenos más radicales, era un intelectual de poblada barba que iba tocado permanentemente por su tradicional gorro de astracán gris. Poeta, periodista y activista, nació el 12 de septiembre en 1952 en Kazajstán, república a la que habían sido deportados la mayoría de los chechenos en tiempos de José Stalin. Lo cierto es que, pese a su belicismo, Yandarbiev era poco amigo de participar directamente en un campo de batalla. Durante la primera guerra de Chechenia (1994-1996), prácticamente desapareció del mapa, y fue precisamente esa actitud, que le impidió gozar de glorias militares comparables a líderes como Shamil Basayev o de las tablas políticas de Masjadov, lo que hizo de él un hombre poco popular en Chechenia. Según ciertos rumores, Yandarbiev estuvo en Jordania para ocuparse de las financiación de la causa independentista, hasta que en 1999, poco después del inicio de la segunda guerra de Chechenia, se desplazó a Doha.