Bush se defiende de las duras críticas de la oposición entre lapsus verbales
Kerry hizo un paréntesis en su gira por la zona central de EE.UU. para reiterar ante más de 7.000 periodistas y líderes comunitarios su compromiso con las minorías, que conforman el 30,9 por ciento de la población. La convención «Unity 2004», que reúne a miembros de las cuatro principales organizaciones periodísticas del país, ofreció ayer a Kerry -y hoy, viernes, al presidente George W. Bush-, la oportunidad de delinear su plan para promover el bienestar social de negros, hispanos, asiáticos e indígenas. Esta oportunida fyue aprovechada por el candidato demócrata John Kerry para criticar a su oponente en la lucha por la Casa Blanca. Kerry dijo que él hubiese actuado con mucha más rapidez que Bush cuando fue informado de los atentados de 2001 y permaneció sentado, durante varios minutos, en un aula en una escuela primaria en Florida. «Le hubiese dicho a los niños con mucho cuidado y cortesía que el presidente de EE.UU. tenía algo que atender», dijo el candidato demócrata. Afirmación El presidente estadounidense, George W. Bush, sufrió ayer otro de sus lapsus verbales, al afirmar que su Gobierno no deja de pensar en cómo causar daño «a nuestro país y a nuestro pueblo». En su discurso se defendió de las voces críticas que le tildan de oportunista por elevar la alerta de Nueva York y Washington usando informes anteriores al 11-S. Y es que Bush, quien se ha definido a sí mismo como «un presidente en tiempo de guerra», lanzó varios párrafos grandilocuentes describiendo los logros obtenidos en la guerra contra el terrorismo. Sin embargo, reconoció que eso no es bastante, ya que los «enemigos» de EEUU siguen al acecho. «Ellos nunca dejan de pensar en formas nuevas de dañar a nuestro país y a nuestro pueblo, y nosotros tampoco», afirmó Bush con tono muy serio, aparentemente sin darse cuenta de lo que había dicho. La otra anécdota del día la protagonizaron unos atracadores que asaltaron tres bancos en la ciudad de Davenport, mientras el presidente, George W. Bush, y su rival, el senador John Kerry, pronunciaban discursos proselitistas a poca distancia uno de otro. Las fuentes no revelaron el botín conseguido por los asaltantes ni su número.