Las tropas norteamericanas y el Gobierno interino intentan acabar con el fuerte que los guerrilleros tienen en la mezquita
Estados Unidos castiga Nayaf tras una semana de cerco sin que Sáder se rinda
La salud del máximo líder espiritual Sistani puede ser clave en el desenlace del conflicto
Seguidores de Al Sáder portan su imagen frente a la mezquita de Nayaf
Las fuerzas de EE.UU. y la milicia chií leal al clérigo radical Muqtada Al Sáder, reanudaron los combates en la ciudad santa de Nayaf. Vecinos de la urbe dijeron que oyeron más de una decena de explosiones en cadena, seguidas de tiroteos en las callejuelas adyacentes a la mezquita del imán Ali Ben Taleb, epicentro del conflicto que comenzó el pasado 5 de agosto. Los tanques y los vehículos de combate Bradley de las tropas estadounidenses, a las que apoyan efectivos iraquíes adiestrados por las fuerzas especiales en abril en Faluya, se situaron el domingo a unos 800 metros al oeste y al sur del mausoleo. Estos combates tienen lugar al día siguiente de que el Gobierno interino del primer ministro Iyad Alaui advirtiera que era inminente el ataque a los milicianos que se encuentran en torno a la mausoleo. Al Sáder fundador y dirigente del denominado Ejército del Mahdi, ha rechazado los llamamientos del Gobierno interino para que retire a sus milicianos de la mezquita. Combates en otros puntos Mientras, en otras zonas críticas del país tampoco se respira la calma. Un policía iraquí murió al ser tiroteado por un encapuchado en la ciudad de Basora, a unos 500 kilómetros al sur de la capital iraquí, informó la televisión Al Arabiya . La emisora, que citó fuentes de la seguridad iraquí, indicó que la víctima fue atacada cuando se encontraba en el interior de su vehículo policial en una gasolinera de la ciudad. En Kirkuk, a unos 200 kilómetros al norte de Bagdad, un grupo de hombres armados asesinaron a uno de los representantes de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), Shibar Husein Al Yebali, cuando se desplazaba en su automóvil, agregó la cadena. Asimismo, un conductor iraquí murió y dos de sus compañeros resultaron heridos cerca de Kirkuk al ser atacado el camión en el que transportaban mercancías para las tropas estadounidenses. Las autoridades locales, los policías iraquíes y los camioneros que suministran a las fuerzas multinacionales, así como todo aquel que colabora con las tropas extranjeras desplegadas en Irak, se han convertido en objetivo de los ataques de los insurgentes iraquíes. La televisión por satélite qatarí Al Yazira ha difundido una grabación de vídeo en la que aparecen doce ciudadanos nepalíes secuestrados en Irak el pasado viernes por un grupo armado iraquí. El pasado domingo, el ministro nepalí de Estado para Asuntos Exteriores, Brakash Sharan, pidió en una breve declaración la liberación de sus compatriotas, que «no llevan a cabo ninguna acción militar en Irak». Ni una palabra del ayatolá La representación en Londres del máximo líder espiritual de los chiíes en Irak, ayatolá Ali al Sistani, no quiere hacer ningún comentario sobre la crisis en Nayaf, debido a que la situación es delicada, señaló un portavoz de esa oficina. Según esa fuente, el portavoz de Sistani, Murtada Al Kashimiri, no quiere hablar con la prensa, pero tal vez lo haga en dos o tres días si tiene algo que decir. El líder religioso Sistani se encuentra desde el pasado 6 de agosto en Londres, donde fue operado del corazón y también fue sometido a una intervención de cirugía ocular. La salud de Sistani podría ser crucial en la estabilidad de Irak, dada su oposición a la insurrección violenta que encabeza Al Sáder en la ciudad santa de Nayaf, al sur de Bagdad, y lugar de residencia del ayatolá.