Algunos de los cuerpos mostraban signos de que los atacantes habían ejecutado a sus víctimas

Asesinados a sangre fría 50 reclutas pertenecientes a la policía iraquí

Un diplomático de EE.UU. muere al ser alcanzado por un proyectil de mortero dirigido a un cuartel¿ C

Los cuerpos de los soldados asesinados fueron encontrados con disparos en el noroeste de Bagdad

Publicado por
Namir Subhi - bagdad
León

Creado:

Actualizado:

Alrededor de cincuenta reclutas de la Policía iraquí aparecieron ayer muertos en una carretera al este de Bagdad, cerca de la frontera con Irán, donde al parecer habrían sido asesinados a sangre fría por un grupo de insurgentes. Horas después, el Departamento de Estado norteamericano anunció la muerte de uno de sus funcionarios, alcanzado por las esquirlas de un proyectil de mortero lanzado contra un cuartel ubicado en la ruta del aeropuerto. Ed Seit, asistente regional adscrito a la oficina de Seguridad en Camp Victory, es el primer diplomático estadounidense del que se tiene noticia de que haya perecido en Irak desde que en marzo de 2003 comenzara la invasión y posterior ocupación de este país. El descubrimiento La mañana del domingo en Irak amaneció sacudida por el macabro descubrimiento de unos cincuenta cadáveres ensangrentados en un área remota al sureste de la conflictiva ciudad de Baquba, uno de los bastiones de la insurgencia iraquí. Según el relato de la policía, algunos de los cuerpos mostraban signos de que los atacantes habían ejecutado a sus víctimas, y que se habían ensañado con sus restos. «Varios tenían un orificio de bala en la cabeza y todos las manos atadas detrás de la espalda», explicó a los periodistas el portavoz del ministerio iraquí de Interior, coronel Adnan Abdul-Rahman. El militar precisó que los reclutas, chiítas que iban a ser inscritos en las fuerzas de Seguridad de ciudades meridionales como Nayaf, Basora, Kerbala y Amarah, cayeron en una emboscada durante el atardecer del sábado, cuando transitaban por la localidad de Mandali, a unos 155 kilómetros de Bagdad. En ese momento, los asaltantes, armados con lanzagranadas, dispararon contra los microbuses en los que viajaban los nuevos policías, desarmados y vestidos de civiles. Una vez inutilizados los vehículos, los obligaron a bajarse y arrodillarse.

Cargando contenidos...