El Cairo desmiente que busque ahora a un grupo de pakistaníes y que distribuyera sus fotos
El suicida del hotel de Sharm el Sheij era un egipcio con vínculos islamistas
Los jefes beduinos se comprometen a cooperar en la búsqueda de sospechosos
Expertos forenses trabajan en los escombros del hotel Ghalaza antes de que inicien las obras
Los análisis de ADN que ha practicado la policía en el coche bomba que estalló en hotel Ghazala Gardens de Sharm al Sheij revelan que el atentado más trágico de los tres que ocurrieron el pasado sábado en el balneario del Sinaí fue cometido por un ciudadano egipcio, informaron ayer fuentes oficiales en El Cairo. Los análisis de los restos humanos han identificado a Yusef Badran como el suicida que se inmoló en el Ghazala Gardens causando la muerte a decenas de personas, la mayoría egipcios, y en el que resultaron heridos varios turistas españoles. Badran era originario del Valle del Nilo aunque trabajaba habitualmente en la península del Sinaí, es decir que contaba con la autorización especial que necesitan todos los egipcios que desean trabajar en la península, una autorización que no es fácil de obtener. Los investigadores sostienen que el suicida mantenía «relaciones» con radicales islámicos y la policía ya ha iniciado el interrogatorio de sus familiares y amigos con el fin de tirar del ovillo y determinar quiénes eran los restantes miembros de la célula. La identificación de Badran da nuevos aires a la investigación ya que ahora las sospechas recaen inequívocamente sobre islamistas egipcios y ésta sería la primera vez que los fundamentalistas del Valle del Nilo cruzan hasta el Sinaí para cometer atentados. Sin embargo, la policía no ha abandonado la línea de investigación que trata de establecer si existe alguna relación entre las matanzas del sábado y el último gran atentado que ocurrió en el Sinaí, es decir el del hotel Hilton de Taba, en el que murieron 34 personas el pasado octubre. La relación más aparente es la que conectaría ambos atentados con los beduinos, cuyas mafias operan con gran libertad en la península y se dedican entre otras cosas al tráfico de armas y drogas. Beduinos y pakistaníes El juicio de Taba está ya en marcha y en él comparecen un gran número de beduinos como acusados. Además, la policía ha matado a varios beduinos relacionados con Taba en operaciones que se han llevado a cabo en los últimos meses. Ahora se tratará de determinar si los beduinos se limitaron a facilitar el transporte de los explosivos y a ocultar a los que perpetraron los atentados o bien también participaron en los mismos. De momento hay 175 detenidos que en su mayor parte son beduinos y la policía prepara una vasta operación para peinar los asentamientos del Sinaí, para lo que ha pedido la colaboración de los jefes tribales. Por otra parte Egipto descartó que los seis paquistaníes cuyas fotografías se distribuyeron el lunes estén relacionados con los atentados de Sharm al-Sheij. Un alto funcionario del ministerio del Interior confirmó que las autoridades han desechado esta hipótesis.