La conducta de la esposa de Blair podría provocar una investigación parlamentaria
La conducta de Cherie Blair, a la que se acusa de aprovechar su condición de esposa del primer ministro británico, Tony Blair, para su lucro personal, podría dar pie a una investigación parlamentaria sobre el comportamiento de los consortes de los ministros. Así lo señala ayer el diario conservador The Daily Telegraph tras el anuncio, el miércoles, por Alistair Graham, presidente del comité parlamentario sobre normas en la vida pública, de que está a favor de revisar el código de conducta ministerial. Conferencias polémicas Varios dirigentes conservadores, entre ellos el líder de la oposición en los Comunes, Chris Grayling, han criticado a Cherie Blair, abogada especialista en derechos humanos, por quedarse con el dinero que cobra por sus discursos y otras intervenciones públicas en lugar de dedicarlo a causas benéficas. Así, el pasado junio ganó supuestamente unos 30.000 euros por una conferencia que pronunció en Washington y que coincidió con la visita a esa capital de su esposo para entrevistarse con el presidente estadounidense, George W.Bush. Más de mil asistentes pagaron 75 euros por persona por un acto que se presentó como «una charla con la esposa de Tony Blair», en el que Cherie habló de su vida como madre, abogada y esposa del jefe de Gobierno. El mes pasado, Cherie desistió en el último momento de participar en la inauguración de una galería de tiendas en Malasia debido a la publicidad adversa que precedió al evento.