El presidente norteamericano admitía tener el recurso de la fuerza como una de las soluciones
Irán advierte a Bush de que replicará a un ataque eventual de Estados Unidos Londres y Washington, acusados de conflictos étnicos El presidente iraní copa su gabinete con cargos de la línea más dura
El portavoz iraní ha asegurado que la reanudación de la conversión de uranio «no es negociable»
RAHEB HOMAVANDI
Irán advirtió ayer a Estados Unidos que replicará a un eventual ataque contemplado por el presidente George W. Bush para impedir que la República islámica se dote del arma nuclear. «Que Bush sepa que nuestras capacidades son más vastas que las de Estados Unidos», declaró a la prensa el portavoz del Ministerio de Relaciones exteriores iraní, Hamid Reza Assefi, en la primera reacción de Teherán a una declaración de Bush. Bush no descartó el viernes el recurso a la fuerza contra Irán en el marco de la confrontación con occidente por su programa nuclear. «No pensamos que Estados Unidos cometerá tal error», dijo Assefi. El presidente estadounidense no quiso descartar el recurso a la fuerza contra Irán, después de que la República islámica reiniciara las actividades nucleares ultrasensibles para producir combustible destinado a las centrales civiles, pero que puede ser desviado para fines militares. Los recursos de EE.UU. «Todas las opciones están sobre la mesa. El recurso a la fuerza es la última opción para un presidente. Ustedes saben que hemos utilizado la fuerza en el pasado reciente para garantizar la seguridad de nuestro país», afirmó Bush en una entrevista con la televisión pública israelí. «No quiero recurrir (a la fuerza) sino como último recurso para garantizar la seguridad del país y ofrecer a la gente la posibilidad de vivir en sociedades libres», agregó. Además, Irán afirmó que no restablecerá la suspensión de actividades nucleares ultrasensibles y advirtió a la Unión Europea que su actitud será 'determinante' para la eventual decisión iraní de dar un paso más en su programa nuclear y reanudar el enriquecimiento de uranio. La reanudación de la conversión de uranio, que ya está en marcha, «no es negociable» pese a que la Agencia Internacional de Energía Atómica aprobó el jueves una resolución para pedirle a Irán que suspenda esas actividades, declaró a la prensa el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Hamid Reza Assefi. En cuanto al enriquecimiento de uranio propiamente dicho -un paso posterior a la conversión y aún más crucial- Asefi afirmó que «el régimen todavía no ha alcanzado un consenso» al respecto. «Pero la actitud y la actuación de los europeos en los próximos días serán determinantes», agregó. El canciller alemán, Gerard Schröder, comenzó la campaña electoral a las presidenciales -que se celebrarán en cuatro semanas- manifestando su rechazo a cualquier opción que baraje el uso de la violencia o la acción militar. De esta forma, el canciller de uno de los países que participan en la negociación con Irán rechazaba las posibilidades que barajaba el presidente George W. Bush la semana pasada. El presidente norteamericano no rechazaba la medida de la fuerza para intentar solventar la crisis nuclear con Irán. Irán acusó abiertamente a Estados Unidos y Reino Unido de ser los instigadores de los recientes disturbios en las regiones fronterizas con Irak, con fuerte composición demográfica árabe (suroeste) y kurda (noroeste). «Disponemos de informaciones según las cuales Estados Unidos interfiere en el noroeste de Irán, eso es inaceptable y pronto protestaremos ante Estados Unidos», declaró Assefi. «Según nuestras informaciones, los ingleses han intervenido en los problemas en Khuzistán, algunos (de los agitadores) fueron entrenados en bases bajo control británico en Irak», agregó. Las provincias iraníes de Khuzistán, con una fuerte comunidad árabe, y las de Kurdistán y Azerbaiyán occidental, se han visto sacudidas en los últimos meses por disturbios que dejaron numerosos muertos. El nuevo presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, presentó ayer, domingo, al Parlamento la composición de su primer gabinete, caracterizado por la inclusión de miembros de la línea dura del régimen en las principales carteras. En la lista de 21 nombres entregada destaca la elección del diputado conservador Manucher Mottaki, antiguo embajador en Japón y Turquía, como ministro de Asuntos Exteriores, y la de Ali Saeedlu como titular de la cartera de Petróleo. Mottaki ha sido uno de los críticos más tajantes a la negociación con la Unión Europea sobre el programa nuclear, y un acérrimo defensor de una política beligerante que evite cualquier tipo de concesión. Saeedlu, sucesor de Ahmadineyad al frente de la alcaldía de Teherán, pasa por ser un desconocido en los ambientes petroleros de Irán. Igual ocurre con el Ministerio de Defensa, para cuya dirección Ahmadineyad ha propuesto a uno de sus colaboradores más estrechos, Mostafa Mohamad Najar, poco conocido, sin embargo, en los círculos políticos iraníes. Miembros de la línea más dura son también los posibles ministros de Interior, Mustafa Pourmohammadi, y de Inteligencia y Servicios Secretos, Gholam Hossein Mohseni Ejehei, un clérigo éste último con fama entre la prensa de no respetar las libertades. La Cámara, controlada por los conservadores, tiene ahora una semana de plazo para otorgar su voto de confianza, aunque todo apunta a que lo aprobará con celeridad y sin apenas problemas. Según los expertos, el equipo presentado por el presidente se adapta a las dos ideas maestras de su programa electoral: la lucha contra las desigualdades económicas y la afirmación de los principios revolucionarios frente a la injerencia extranjera. La figura de Jamenei También parece demostrar que será el líder supremo de la revolución, gran ayatolá Ali Jamenei, quien tome las riendas de la política exterior del país. Todos los elegidos son seguidores cercanos de Jamenei, cuyo poder es omnímodo. Además, el nuevo presidente ha entregado a personas de entera confianza del líder supremo, como el ultraconservador Ali Larijani, algunos de los principales puestos de responsabilidad no ministeriales. De la televisión al Consejo Larijani, antiguo presidente de la Radiotelevisión Estatal, ha sido designado director del Consejo de Seguridad Nacional iraní, encargado de la negociación con Europa. Ahmadineyad, elegido el pasado junio, se comprometió a presentar una nueva propuesta para solucionar el conflicto nuclear con la comunidad internacional una vez hubiera formado Gobierno. Ayer, el todavía portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hamid reza Asefi, mantuvo el tono de desafío y advirtió a la Unión Europea que de su actitud futura dependen los pasos que Irán dé en los próximas semanas respecto a sus ambiciones y el desarrollo de su programa nucleares. También replicó a EE.UU. sobre la opción de un eventual ataque.