Londres, Dublín y Washington celebran el anuncio, pese a las reticencias unionistas
El IRA cumple su promesa y destruye la totalidad de su arsenal
Un niño para frente a tablón de edictos en el centro de Belfast que pide el desarme del IRA
Una década después de que el IRA declarara su primer alto el fuego y dos meses después de que su dirección ordenara a sus miembros a que abando-naran las armas, el grupo armado norirlandés anunció su desarme total. Los unionistas recibieron el anuncio con una desconfianza renovada, pero Londres, Dublín y Washington celebraron el gran paso dado en el proceso de paz. El arsenal del IRA destruido es impresionante, según las estimaciones más fiables. Dos toneladas de explosivos Semtex, lanzamisiles SAM 7 tierra-aire, lanzacohetes, ametralladoras pesadas, dos rifles norteamericanos Barrett Light 50 -usados por los francotiradores -, un millar de fusiles de asalto Kalashnikov, pistolas y toneladas de munición... Suficiente material para continuar otros 35 años con la lucha armada contra la presencia militar británica en Irlanda del Norte. El hombre encargado de dar la noticia al mundo fue el general canadiense retirado y presidente desde 1997 de la Comisión Internacional de Desarme (IIDC), John de Chastelain. «Estamos satisfechos, el total de las armas decomisadas representa la totalidad del arsenal del IRA, se ajusta a lo estimado, por eso la Comisión entiende que el IRA ha cumplido su compromiso», indicó De Chastelain en rueda de prensa en Belfast. Dos testigos Junto al general canadiense estuvieron presentes los dos testigos del desarme: un representante de la Iglesia metodista, Harold Good, y otro de la Iglesia católica, el sacerdote vinculado al Sinn Féin, Alex Reid. El primero no dejó dudas sobre la veracidad del informe cuando dijo que «estamos convencidos, profundamente convencidos sobre la veracidad del informe, ya que hemos pasado muchos días como observadores del meticuloso proceso por el que De Chastelain y sus compañeros han logrado el desarme», explicó Good. Al tiempo que el presidente de la IIDC anunciaba los resultados de su trabajo, el Sinn Féin celebraba una rueda de prensa. Su número dos, Martin McGuinness, indicó que «no se trata sólo de las armas, se trata de revivir el proceso de paz, se trata del futuro de Irlanda, nos encontramos al borde de sucesos históricos para esta isla y espero que todo el mundo res-ponda de manera positiva». Su jefe, Gerry Adams, señaló que «es el momento de mirar más allá», y el primer ministro británico Tony Blair, apuntó que estaba satisfecho pero caute-loso, ya que ahora la comisión debe de confirmar que el IRA ha puesto fin a cualquier otra actividad delictiva. Pero la comunidad unionista y lealista permanecía anclada en el escepticismo tras el anuncio. Los protestantes dirigidos por el reverendo Ian Paisley continúan pensando que el IRA no ha destruido todo su arsenal y no lo creerán hasta que no se obtengan pruebas fotográficas del suceso, algo a lo que el grupo armado se ha opuesto al considerarlo una muestra de rendición.