Los islamistas egipcios logran un histórico resultado en las elecciones y duplican el número de escaños
Miembros de Los Hermanos Musulmanes se manifiestan en El Cairo
El movimiento islámico egipcio de los Hermanos Musulmanes, ilegalizado pero tolerado por el Gobierno del presidente Hosni Mubarak, logró un histórico resultado en la primera fase de las elecciones legislativas del país árabe, al ganar 34 de los 164 escaños del Parlamento en juego, es decir, un 20% del total. El portavoz de los Hermanos Musulmanes hizo este anuncio ayer, sin esperar a la publicación oficial de los resultados. Tras esta primera fase de las legislativas, que se prolongarán hasta el 7 de diciembre, el Partido Nacional Demócrata (PND) en el poder aumentará sus escaños, hasta 110 ó 120, incluyendo a los independientes. Estas legislativas comenzaron en El Cairo y otras siete zonas del país más poblado del mundo árabe dos meses después de las presidenciales, que dieron su quinto mandato a Hosni Mubarak. Se espera que el PND gane unos 70 escaños, es decir, casi todos los caciques, a los que se sumarían entre 45 y 50 independientes que no recibieron la investidura oficial del partido. Uno de estos independientes favorable al poder, Hicham Jalil, venció en El Cairo a Hossam Badrawi, reformador del PND cercano a Gamal Mubarak, hijo del presidente y potencial sucesor. En las últimas legislativas del año 2000, el PND obtuvo 404 escaños de un total de 444 en la asamblea del pueblo. Esta votación estuvo marcada por una corrupción a gran escala, pero con un clima más tenso, con violentos incidentes que implicaban a responsables del PND. El hecho más reseñable es el resultado sin precedentes de los Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista árabe más antiguo, que se presenta como moderado tras una larga tradición de violencia y de asesinatos políticos bajo la monarquía. Con 34 escaños, los Hermanos Musulmanes duplicaron su resultado frente a los 15 diputados obtenidos en 2000. El grupo, creado en 1928 y dirigido por Mehdi Akef, no puede constituirse en partido y presenta a sus candidatos como independientes, por lo que no aparece como tal en los resultados oficiales publicados por la comisión electoral. Desde su creación no se había presentado tan libremente. Con el lema «El islam es la solución», los Hermanos Musulmanes, promotores de una red de obras de caridad, con un programa político poco claro y evitando hasta ahora una confrontación demasiado directa con el poder, quieren ganar en total entre 50 y 70 escaños. Su victoria hay que atribuirla a «un régimen sin credibilidad que puso fin a la vida política hace ya años y que autorizó la corrupción», estimó Mohammed Al Sayyed Said, viceministro del centro de estudios estratégicos Al Ahram.