Hamás tacha de «chantaje» las condiciones del Cuarteto para mantener la ayuda
Altos cargos palestinos transfieren sus cuentas a bancos extranjeros
Los islamistas se reúnen con los servicios secretos israelíes para tratar temas de seguridad
Una refugiada de Gaza sostiene ayuda enviada por Estados Unidos
Altos cargos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y hombres de negocios están transfiriendo a bancos extranjeros los depósitos de sus cuentas corrientes, al tiempo que han comenzado a disolver sus empresas asentadas en los territorios ocupados, según fuentes palestinas, que pidieron el anonimato. La causa de estos movimientos de capitales al extranjero es el temor a que Hamás cumpla al pie de la letra su promesa electoral de luchar contra la corrupción, que ha sido un mal endémico de la Administración palestina. Entre los funcionarios que han transferido sus capitales se encuentran tres altos cargos de la ANP, incluido un ministro que estuvo muy próximo a Yaser Arafat, cuyo nombre las fuentes no concretaron. Mustafá Khames, histórico militante de Al Fatah, manifestó al respecto que «algunos funcionarios creen que Palestina es una viña que ellos pueden expoliar». «Es bueno que esos funcionarios viajen, pero ahora todos los ladrones y corruptos tienen que ser convocados para rendir cuentas y ser castigados», dijo Khames. Entretanto, Hamás ha acusado al ministro del Interior en funciones, Naser Yusef, de haber dado instrucciones a los jefes de los aparatos de seguridad para que se aseguren de que se entregan armas sólo a aquellos agentes de probada lealtad a Al Fatah, el hasta ahora movimiento oficialista. Pese a la tensión existente, funcionarios de los servicios secretos y policiales de Israel se reunieron la noche del lunes en Jerusalén Este con líderes de Hamás paratratar asuntos de seguridad. A la cita asistieron por parte de Hamás el destacado dirigente Mohamed Abu Tir, así como otros diputados electos. Un portavoz israelí explicó que «se trató de una reunión sobre asuntos de seguridad y con el propósito de informar a Hamás de que la policía espera que no lleve a cabo ningún acto ilegal en Jerusalén». Tras las decisiones tomadas el lunes en Bruselas y Londres, Hamás afirmó ayer que la ayuda internacional a los palestinos no debería estar sujeta a «condiciones injustas», después de que el Cuarteto la supeditara al rechazo de la violencia y el reconocimiento de Israel. «Las exigencias del Cuarteto constituyen un chantaje para el pueblo palestino», afirmó ayer el portavoz de Hamás en Gaza, Mushir al Maseri. Al Maseri exigió al Cuarteto de Madrid (EE.UU., la Unión Europea, la ONU y Rusia) que reconsidere su postura. «No debe tratar con este asunto con un doble rasero -estimó-, cualquier apoyo ofrecido a los palestinos debe basarse en la justicia y no en la extorsión». Otro de los principales porta-voces de Hamás en Gaza, Sami Abú Zuhri, dijo que «el Cuarteto debería haber exigido el fin de la ocupación y agresión israelí, y no que la víctima reconozca la ocupación y se mantenga maniatado ante la agresión».