El proyecto de Constitución de Morales da derechos exclusivos alos indígenas y nacionaliza latierra
El proyecto del presidente de Bolivia, Evo Morales, para la Asamblea Constituyente que será elegida el 2 de julio próximo incluye derechos exclusivos para los indígenas, nacionaliza la tierra y todos los recursos naturales, y protege el cultivo de coca. También establece una «economía social comunitaria con iniciativa privada», acepta el derecho de propiedad con condiciones, y consigna la «voluntad indeclinable» de obtener una salida al Pacífico, que Bolivia perdió en una guerra con Chile a fines del siglo XIX. El proyecto de Morales antepone los derechos colectivos y de los pueblos indígenas y campesinos a los individuales, según el documento Refundar Bolivia , editado por el partido gubernamental, el Movimiento al Socialismo (MAS). Castellano, aimara y quechua Además del castellano, serán idiomas oficiales el aimara y el quechua, y la bandera indígena multicolor, la whipala , tendrá el mismo reconocimiento que la actual roja, amarilla y verde, según ese documento, que hasta ahora sólo ha circulado en forma restringida. «Desde 1826 hasta hoy, Bolivia ha tenido más de una docena de asambleas constituyentes. En todas ellas, los indígenas, los campesinos y los sectores mayoritarios fueron marginados de la vida republicana», dicen las primeras líneas de la propuesta. «La historia de Bolivia es la historia de la resistencia indígena-popular frente a la discriminación y la pobreza», agrega la introducción del documento, y señala más adelante el texto del proyecto que los pueblos indígenas «tienen derecho a la autodeterminación y la territorialidad». También tienen derecho «al reconocimiento de sus sistemas políticos y de conformación de autoridades», a gestionar sus recursos colectivos «de acuerdo a sus propias tradiciones y costumbres», a practicar su medicina ancestral, y a «ejercer derechos políticos y ciudadanía diferenciada, de acuerdo a sus usos y costumbres». Una democracia para todos El gobierno de Bolivia, de aprobarse esta propuesta, será una democracia «plural, participativa, comunitaria y representativa, basada en la diversidad de los pueblos, para la eliminación de toda forma de colonialismo, segregación o discriminación». Los poderes del Estado, tanto el ejecutivo como el legislativo y el judicial, se conformarán «mediante el sufragio universal y mediante sistemas comunitarios tradicionales de toma de decisiones y formas de elección». Por otro lado, establece que «el régimen agrario y la tenencia de la tierra serán regulados por el Estado en base a la no superposición del interés individual al colectivo». «Los recursos naturales son de propiedad social y se delega la gestión de su explotación sostenible al Estado», prosigue el folleto. «La hoja de coca forma parte de las tradiciones culturales y será protegida por el Estado», reza el proyecto de Morales, que sigue siendo dirigente de los sindicatos cocaleros de la región central del Chapare, pero agrega que «Bolivia condena el narcotráfico en todas sus formas y manifestaciones». El derecho de propiedad «se reconoce en sus formas individual y colectiva», pero con condiciones: «deberá asegurar el cumplimiento de su función social y su compatibilidad con el respeto a un desarrollo sostenible, equitativo y en armonía con el medio ambiente».