Cuba aumenta la vigilancia y la seguridad en las fronteras por miedo a una invasión de EE.UU.
El gobierno cubano lleva años advirtiendo que Estados Unidos podría intentar una agresión militar contra la isla, como pasó en 1963 durante la fallida invasión de Playa Girón o Bahía de Cochinos, nombre que se le da según se esté a este lado o al otro del estrecho de la Florida. En este momento, aunque Fidel Castro está apartado temporalmente del poder, continúa preocupado por esa posibilidad, según indicó ayer Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional, el Parlamento unicameral cubano. Los medios de prensa locales advierten insistentemente que «el imperialismo» podría aprovechar este momento invadir la isla. Por esa razón, se ha reforzado la vigilancia en fronteras, puertos, playas y calles. Estados Unidos indicó que no va a invadir Cuba. El mismo presidente George Bush, dijo que esas sospechas eran «absurdas». Pero en la isla no se creen todas las declaraciones oficiales estadounidenses. Un país que ha recrudecido el embargo impuesto unilateralmente hace más de 40 años y con el que rompieron relaciones diplomáticas 45 años atrás.