Morales cumple un año al frente del Gobierno de Bolivia con el apoyo campesino
El presidente de Bolivia, Evo Morales Aima, cumplió ayer un año de gobierno entre el apoyo de las organizaciones campesinas y populares, y la oposición de varias regiones que han avanzado en su demanda de autonomía de gestión. Morales, que inició su mandato el 22 de enero del 2006 tras un inédito triunfo electoral, con el 53,7% de los sufragios, resumirá su visión de los primeros doce meses de su labor en un informe al Congreso Nacional. Entre las medidas más notorias aplicadas en el 2006, el líder del Movimiento Al Socialismo puso en marcha una Asamblea Constituyente, para «refundar» Bolivia, y obligó a una veintena de trasnacionales petroleras a firmar nuevos contratos bajo el manto de una nacionalización de los hidrocarburos. La Constituyente no ha tenido avances desde su instalación en agosto y, al contrario, está entrampada en un debate que la oposición ha aprovechado con el favor de cuatro departamentos, de los nueve que tiene el país, que reclaman la aplicación de un modelo autónomo de gestión. Contra la intención socialista de imponer el voto de sólo la mayoría en el foro, los rivales le exigen respeto a las normas de la democracia, aprobar la nueva carta magna con dos tercios del total y le criticaron haber impulsado la confrontación entre regiones.